coterraneus – el blog de Francisco Núñez del Arco Proaño


Yanguas de Gabriel García Moreno. Historia secreta de América -9-.

Existe una manía anti-aristocrática entre ciertos genealogistas e historiadores ecuatorianos, ya por complejos, ya por resentimientos personales o por apasionamiento político que les induce a rebajar los orígenes de todos aquellos a quienes no soportan por su grandeza o magnificencia. Entre las figuras históricas más polémicas del Ecuador se encuentra Gabriel García Moreno, quien ha sido combatido y descalificado hasta en sus mismos orígenes familiares; hay unos que dicen que hasta era hijo de lavandera y nieto de cuchillero, chapucero o no me acuerdo que – siempre en referencia a Diego García Yanguas, su abuelo paterno-  la profesión u oficio que ejerce o haya ejercido una persona no la denigra o enaltece, es ridículo desmerecer a alguien en relación a esto. Y lo grave de historiar con esa información no es en torno a las labores que desempeñaban sus antepasados, lo grave de estos genealogistas e historiadores se encuentra en falsear y tergiversar la verdad: en este caso la verdad de los orígenes familiares paternos de Gabriel García Moreno. A fin de esclarecer estos orígenes, presento a continuación este documento que reposa en mis archivos  particulares desde hace un tiempo y que innecesariamente no ha sido dado a conocer:

Certificación genealógica y Armas del apellido Yanguas.[1]

“Don José Ibáñez Cerda, doctor en filosofía y letras, del cuerpo facultativo de archiveros bibliotecarios y arqueólogos, secretario general de la Biblioteca Nacional.-

Certifico: Que en la Sección de Manuscritos de esta Biblioteca Nacional se conserva la obra titulada: “Casas Armas y Solares” por Mendoza, tomo 16- con la signatura Mss. 11744, y en el folio 350 recto dice:======================================================================================== YANGUAS Y GAYANGOS.- YANGUAS.- Una de las Casas Solariegas antiguas radicadas en la Villa del mismo nombre Yanguas del antiguo Señorío de Cameros y siete u ocho leguas distante de la Ciudad de Soria siendo motivo para el Apellido haver tenido en feudo, honor, o, Señorío Solariego sus Progenitores por los Señores Reyes de Castilla aquella Villa, o haver sido sus Conquistadores, o primeros Pobladores que fuesen loa que tuvieron los Nobles para dejar a su posteridad sindicaciones permanentes de sus honores y prerrogativas Señoríos que tuviesen, o, actos heroycos ilustres que exercitaron de donde es ser inumerables las Casas Yllustres y tituladas de España que deducen sus Apellidos de lugares de semejantes nombres por haverlos tenido sus Progenitores en una de las formas referidas conquistándolos, o, sido sus Primero Pobladores a la estimable deste origen correspondieron las atenciones de la Casa de Yanguas assi en la sucesiva Propagación de su antigua nobleza como en la producción de grandes y señalados Varones que con valerosos y finos actos políticos y militares y preheminentes grados enrriquecieron con preciosos esmaltes tan conocida sangre haciendo bastantes consequencias Don Rui Diaz de Yanguas el maestre de Calatrava que este fue su apellido aunque solo Anguas se lee en el Capitulo 15 (quince) de la Coronica de Calatrava que escrivio el Lizenciado Francisco de Rades y Andrada confesando fue natural de la dicha villa de Yanguas de quien dice fue también entre los Antiguos llamado Anguas fué Electo año 1206 (mil doscientos seis) y hasta el de 1212 (mil doscientos doce) en que renunció el Maestrazgo hizo repetidas demostraciones de valeroso en servicio del Señor Rey Don Alfonso Nono de Castilla especialmente, gano los Castillos de Montoro, Fesisa Pipafont y Viltez hallose en la toma de la Villa de Calatrava la bieja y con los Cavalleros de su orden en la gran vatalla de las Navas que aquel Príncipe con los Señores Reyes Don Sancho octavo de Navarra cognominado el fuerte y Don Pedro Segundo octavo de Navarra cognominado el fuerte de Aragón dió a Mahomat Aben Jacon cognominado el Verde Miramolin de Africa Rey de Marruecos y de Cartagena la de Africa otros treynta Reyes y uno de los numerosos exercitos que en España tuvieron los Moros en el mismo año de 1212 (mil doscientos doce) consiguiendo los Príncipes Catholicos aquella tan decantada victoria en que murieron 200 mil (doscientos mil) mahometanos quedando solo perdida de 25 de nuestra sagrada religión por divino favor y presencia de una gloriosa cruz que en el cielo de aparecio a cuya reverente memoria se instituyó el triunfo dela Cruz que en 16 (dieciséis) de Julio día en que se dio la batalla se celebra en España. En esta ocasión procediendo el Maestre Don Ruy Diaz de Yanguas con el arrestado valor que acostumbraba salió tan mal herido en un Brazo que hallándose incapaz de Exercitar las Armas y juntando sus caballeros para que no cesasen los progresos de la Orden hizco solenne renunciación del Maestrasgo  y los concedió licencia para elegir Maestre como en virtud della lo hicieron en Don Rui o Rodrigo Garces, o Garcíaz y aunque reiterándose a Calatrava la Vieja a vivir con tanto exemplo religiosos en su Combento como de valeroso en las Campañas fue estimado de sus caballeros como Maestre no obstante la renunciación y muriendo en el año 1221 (mil doscientos veintiuno) con los créditos que a sus virtudes y exemplar vida se devia fue sepultado en Santa María de los Martires Yglesia de la misma Villa de Calatrava como todo lo refiere el Lizenciado Rades y Andrada en el lugar citado y de que haze memoria Diego de Urbina Rexidor de Madrid y Rey de Armas de los Señores Reyes Don Phelipe Segundo y 3° (tercero) En la 3ª (tercera) parte de su Nobiliario folio 112 (ciento doce). Mas adelante Anton de Yanguas fue tan señalado servidor de los Señores Reyes Catholicos Don Fernando Quinto y Doña Ysabel en la conquista del Reyno de Granada que mereció como dize el mismo Autor citando a Frias de Albornos en la foja 126 (ciento veintiséis) de su Nobiliario le concediesen por aumento de Armas una Bandera Roja con tres Coronas de oro y sobre la faja en el hueco alto superior que deja un castillo natural puertas y ventanas Rojas colocaron la bandera son las tres coronas en la parte baja de la faja y todo ello sobre Campo de oro y lo cercaron con una orla de Plata con ocho Armiños negros poniendo por timbre un Brazo Armado con espada desnuda en la mano la oja de Plata y la guarnición de otro cercandola por la parte alta superior un Mote de plata con estas letras negras Veritas. Vincit como lo escribe el mismo Diego de Urbina en el lugar citado y en la forma que van señaladas en la mitad derecha del escudo que esta al principio desta Certificación. ===================================================================================================================================

Y en el Folio 266 dice: YANGUAS.- Tienen su casa solariega en la Villa de Yanguas siete leguas de la ciudad de Soria traen de oro con faxa azul en ella dos flores de los de oro en lo alto un Castillo natural puertas y ventanas rojas y en lo bajo una Bandera roja y en ella tres coronas de oro puestas en Raque orla de plata con ocho armiños negros y por timbre un brazo armado con espada en la mano la oja de plata y la guarnición de oro y un rotulo en plata con estas letras negras Veritas Vinzi. Urbina 3ª (tercera) parte 112 (ciento doce) ============================

Al Capitan Diego Garcia de Yanguas[2] vezino de Arnedo y de la Villa de Rabanera concedió el Rey Phelipe Cuarto escarcelado dividido con un Cruz de oro Angosta y no mucho por los cavos de los brazos primero dos torres o castillos de oro saliendo por la torre del omenage de cada uno una Bandera de plata en ella una cruz roja campor verde 2° (segundo) azul con dos medias lunas de plata las puntas a la mano derecha y alrededor della trece estrellas de oro 3° (tercero) de plata con león roxo Armas y lengua de oro 4° (cuarto) de plata con roble verde y un osos natural empinado a él atado con una cadena de plata en todo orla de otro con trece veneras azules y al redor del escudo trece banderas azules en cada una un menguante de plata las puntas abajo el yelmo abierto y timbrado con medio león y sobre todo un rotulo de la epistola canonica de Santiago que dice Beatificamus eos qui sus tinuerum[3] que son las armas de los trece solares de Baldeosera aunque no puntuales minutas de Hita 2ª (segunda) folio 346 (trescientos cuarenta y seis) ================================================================================================================================================================

Y para que así conste, y a instancia de Doña Concha (Mateus) de Chiriboga con residencia en Madrid, expido el presente certificado que concuerda con su original y que firmo y sello con el de esta Biblioteca, y con el Visto Bueno del Ilustrísimo Señor Director de esta Biblioteca Nacional, en Madrid a dieciocho de Noviembre de mil novecientos cincuenta y tres.

V° B°

EL DIRECTOR”

[Hay sellos y timbre: Reintegro correspondiente a la certificación solicitada por Doña Concha (Mateus) de Chiriboga, del folio 350 recto del Mss. 11744, de la obra “Casas Armas y Solares”, por Mendoza su tomo 16. Madrid, 18 de noviembre de 1953. EL SECRETARIO GENERAL, firma y sello].



[1] Este documento fue obtenido por Doña Concha Mateus de Chiriboga  y me fue proporcionado directamente por Doña María Chiriboga Mateus de Franco, sobrina tataranieta de Don Gabriel García Moreno.  Digitalizado por Francisco Núñez Proaño.

[2] Antepasado directo por línea paterna de Gabriel García Moreno, presidente de la República del Ecuador.

[3] Beatificamus eos qui sustinuerunt: Honramos a aquellos que perseveraron o perseveran.



Algo está pasando.

Algo está pasando… El mundo ha cambiado. La naturaleza no es la misma. Lo siento en el agua. Lo huelo en el aire. Lo soy en la tierra.

“No hay más estrellas… ¿Ha llegado la hora? –PEREGRIN TUK (Pippin)

– Sí. – GANDALF EL BLANCO

– Está tan tranquilo. –PEREGRIN TUK (Pippin)

– Es la respiración profunda antes de la inmersión… Llegamos al fin. La Gran Batalla de todos los tiempos.” – GANDALF EL BLANCO

Vide: VIA SACRA (I) – VIA SACRA (II)



La capitulación de España en Quito. Historia secreta de América -8-.

A continuación publico la capitulación de España en Quito del 25 de Mayo de 1822, otro documento conocido por la historiografía ecuatoriana, pero igual de ignorado que el acta de independencia de Quito. Su lectura es fundamental para comprender el proceso separatista o independentista de Quito:

Busto del Mariscal de Campo D. Melchor Aymerich en Quito.

 “El Ejército realista, en la que sería su última batalla en el reino de Quito, estaba formado sobre todo por americanos. Los jinetes procedían todos del reclutamiento local (criollos y quiteños por tanto). En cuanto a los infantes, el batallón de Tiradores de Cádiz era ‘casi todo de europeos… y los otros Cuerpos españoles o realistas, compuestos de americanos’ ”

– Julio Albi.

Capitulación celebrada entre D. Melchor Aymerich. General del Ejército Español y el General de Brigada del Ejército de Colombia, y Comandante General de la División del Sur de la República Antonio José de Sucre.[1]

“Los señores D. Melchor Aymerich, Mariscal de Campo del Ejército Español y Capitán General del Reino de Santa Fe y Antonio José de Sucre General de Brigada del Ejército de Colombia y Comandante General de la División Unida al Sur de la República, convencidos de la necesidad de terminar la guerra que aflige estas provincias, después que la victoria obtenida ayer por las armas de la Patria, las pone, por consecuencia, en posesión del territorio ocupado por las tropas españolas, atendiendo, el primero, a la falta de comunicaciones con la Península, la opinión general del país en favor de la independencia, teniendo presente las instrucciones del Ministerio al Excmo. General de Murgeón en 3 de abril de 1821 y deseando conciliar su situación con el honor del ejército de su mando; y considerando, el segundo, que la paz y el reposo de estos pueblos exige cualquier transacción que los cubra de los males de la guerra, convinieron en nombrar comisionados que suficientemente facultados, arreglasen una capitulación, que posesione a la República de Colombia de estos territorios y salve el honor militar y los intereses del Ejército Español; y en efecto, nombraron, el Excmo. Señor General Aymerich, a los señores coronel D. Francisco Gonzáles, coronel D. Manuel María Martínez de Aparicio, ayudante general y Jefe del Estado Mayor de la de la división española el segundo y el teniente coronel Patricio Bray, ayudante del mismo cuerpo y el señor general Sucre a los señores coroneles D. Andrés de Santa Cruz, Jefe de las Tropas del Perú y coronel Antonio Morales, Jefe del Estado Mayor de la División libertadora, los cuales después de reconocer y canjear sus poderes, convienen en la siguiente capitulación:

Proposiciones del Ejército Español y Contestación (seguidas).

 

1° Será entregada a los comisionados del señor General Sucre la fortaleza del Panecillo, esta ciudad y los almacenes militares existentes en el territorio, y todo cuanto esté bajo la dominación española al Norte y Sur de dicha ciudad.

1° Concedido: el territorio al norte de la ciudad se entiende, cuanto está comprendido en la demarcación del Departamento de Quito.

2°  Las tropas españolas saldrán de dicha fortaleza con los honores de guerra, y en el sitio y hora que determine el Señor General Sucre, entregarán sus armas, banderas y municiones.

2° Concedido: a las 2 de la tarde se recibirá la fortaleza, y en el puente se entregarán banderas y municiones.

3° Los señores oficiales conservarán sus espadas, caballos y equipaje.

3° Concedido.

4° En consideración a la bizarra conducta que han observado ayer las tropas españolas, y a sus comprometimientos particulares que pueda haber en algunos individuos así europeos como americanos, se permitirá que los oficiales y tropas que quieran pasar a España, lo hagan por los puntos que estime a bien el Gobierno de Colombia, pudiendo quedarse aquellos que gusten hacerlo, bien a la clase de ciudadanos, bien al servicio si son admitidos.

4° Se permitirá el pase a España de los Oficiales y Tropa que gusten hacerlo, pero considerados como prisioneros de guerra, prestarán antes el juramento de no tomar las armas contra los Estados independientes del Perú y Colombia en tanto no sean canjeados. Su viaje lo harán por Guayaquil y Panamá.

5° De cuenta del Gobierno de Colombia correrán los gastos para conducir a La Habana, o al primer puerto español, los oficiales y tropa que por el artículo anterior sigan a Europa, siendo obligación del Gobierno español, pagar estos gastos en el primer punto de su dominación, al comisionado conductor de los oficiales y tropa.

5° Concedido.

6° Como las tropas españolas que cubren Pasto y se hallan en todo el territorio desde esta ciudad a aquella, están comprendidas en esta capitulación, y son prisioneros de guerra se nombrarán dos comisionados por el Excmo. Señor. General Aymerich, y dos por el General Sucre, para que vayan a entregarse las armas, municiones y almacenes de los prisioneros, y de todo cuanto allí exista; pero en la atención a las circunstancias de aquel país, el gobierno español no puede garantizar la obediencia de este artículo; y por tanto, en caso de resistencia, el de Colombia obrará según se dicte su prudencia y su justicia.

6° Se nombrarán, los Comisionados de uno y otro Gobierno para entregar y recibir todos los artículos de guerra, etc., En la dirección de Pasto y en aquella ciudad, que llevarán las órdenes más circunstanciadas y terminantes para que todo se ponga a disposición del Gobierno de la República, conforme al artículo propuesto.

7° Se permitirá que los empleados públicos y eclesiásticos, y los particulares que quieran pasar a Europa, lo hagan costeándose de su cuenta.

7° Concedido.

8° El señor General Aymerich queda en libertad de marchar cuando y por donde quiera con su familia, para lo cual será atendido con todas las consideraciones debidas a su clase, representación y comportamiento.

8° Concedido.

9° Se concederá una amnistía general en materia de opiniones.

9° Concedido.

10° Después de la ratificación por ambas partes del presente tratado, el señor General Sucre podrá ocupar la ciudad, y fortalecerá a la hora y día que guste.

10° Será ratificada esta capitulación en el término de dos horas, y las tropas libertadoras se posesionarán de la ciudad a las tres de la tarde.

Cuyos artículos para la ratificación de las partes contratantes firmaron dichos señores comisionados, en el Palacio de Gobierno de Quito, a 25 de Mayo de 1822.

C. Francisco González.- Manuel María Martínez de Aparicio. Patricio Bray.- Andrés Santa Cruz.- Antonio Morales.

Cuartel General en Quito, 25 de Mayo de 1822.

Ratificado y aprobado por mí, se cumplirá en todas sus partes fiel y rigurosamente.

MELCHOR AYMERICH

Cuartel General frente a Quito en 25 de Mayo de 1822

Aprobado y ratificado.

ANTONIO JOSÉ DE SUCRE

Es copia de su original.- SANTA CRUZ.”


[1] Extraído de “Historia Diplomática del Ecuador” de Jorge Villacrés Moscoso. En Documentos fundamentales acerca de la independencia de la Audiencia de Quito y su incorporación a Colombia. Digitalizado por Francisco Núñez Proaño.



Imperialismo anglosajón, logias masónicas y la independencia de Hispanoamérica. Historia secreta de América -7-.

Hoy se conmemora el 189° aniversario de la batalla de Pichincha (24 de Mayo de 1822) que selló nuestra denominada libertad y hoy cuando se celebran los 200 años de libertadura en medio del bicentenario es más que apropiado presentar a continuación un esclarecedor, impactante y sobre todo valiente texto, sobre la conformación del verdadero proceso histórico de la llamada “independencia”:



Imperialismo anglosajón, logias masónicas y la independencia de Hispanoamérica[1]

Por Armando Aristizábal[2]

“El objetivo de Inglaterra y de todas las logias masónicas en América era lograr la independencia, luego de destruir el poderoso andamiaje político-militar montado por España“.

“dividir y fraccionar territorios emancipados para poderlos dominar mejor”

“A Inglaterra y su mercado mundial les interesaba enfrentarse con pequeñas repúblicas, susceptibles de ser manejadas fácilmente a su arbitrio…”


____________

En todas las épocas, y en el mundo entero, las sociedades secretas se han constituido como fuente dinámica en el proceso de transformación social y política, y se han comportado como fundamental estímulo en los procesos revolucionarios.

Con los acontecimientos de Chuquisaca y Quito en 1809 se inició el proceso de la independencia de la América española. Desde entonces el impulso emancipador lo dieron los comerciantes, cuyo mayor interés los vinculaba hacia nexos económicos con Inglaterra; y los intelectuales, que nutrieron sus ideales y amasaron sus esperanzas en el iluminismo francés y la filosofía de la Revolución de 1789, con su tríptico eterno: Libertad, Igualdad, Confraternidad.

(…)

La principal organización secreta que intervino en el proceso libertario a partir de 1809 fue la masonería, cuya directriz provenía de Inglaterra, con logias fraternas en toda Europa y en América. Tuvo cierto grado de afinidad con el liberalismo político y económico, en cuanto a su pertinaz lucha contra el absolutismo, que era la expresión autocrática impuesta en nombre de Dios: la teocracia.

Inglaterra era un país desarrollado en permanente expansión de mercados, con la flota naval más grande del mundo. Se hallaba al acecho de las colonias españolas que, una vez libres con un poco de su ayuda, podían convertirse en consumidores de sus productos, amén de ser un inmenso recurso de materias primas. El objetivo de Inglaterra y de todas las logias masónicas en América era lograr la independencia, luego de destruir el poderoso andamiaje político-militar montado por España.

El capitalismo mundial, como en este caso lo demostró Inglaterra, jamás entrega una ayuda desinteresada. Siempre procede primero a hacer cálculos para dar “generosamente” el paso siguiente. “Inglaterra se había propuesto convertirse en sucesora de España a la hora de la independencia de sus colonias, y no se regateó esfuerzos para acelerar el momento. A lo largo de todo el siglo XVII desplegó una paciente labor de zapa para producir sus mercaderías y extender su influencia en el área latinoamericana. Unas veces lo hizo legalmente a través de puertos españoles, y otras de forma ilegal apelando al contrabando, o bien mediante el establecimiento de puertos francos en las islas que tenía bajo su dominio”.

Inglaterra, en la lucha de expansión económica con España, llevó las de ganar, principalmente por la fuerza poderosa de su marina mercante. Por algo Inglaterra mereció el nombre de “La Señora de los Mares”, o la frase no tan cierta, pero que explicaba ese poderío naval inglés: “Nadie puede disparar un cañón en alta mar sin pedir permiso a Inglaterra”. Poderío naval múltiple: mercante y militar.


Simón Bolívar en galas masónicas

Fue en Cádiz donde se fundaron las primeras logias y sociedades secretas de influencia masónica con vistas a la independencia de América. Allí estaba el futuro general San Martín y otros partidarios criollos durante la guerra de la Independencia contra Napoleón. La más famosa de estas logias fue la de los Caballeros Racionales, con sede en Cádiz y Londres. En la sede inglesa el gran maestre de la logia era el venezolano Francisco de Miranda, que tanta influencia ejercería sobre Simón Bolívar. Es más, por la logia de los Caballeros Racionales pasaron casi todos los hombres que iban a jugar un papel preponderante en la emancipación de la América española: San Martín, Bolívar, O`Higgings, Alvear, Zapiola, etc.

“Para juzgar la importancia que las logias tuvieron en el proceso independentista, veamos a título de ejemplo un aspecto concreto. En el Río de la Plata actuó la logia Lautaro, de la que San Martín y Alvear eran cabezas visibles. Su influencia en los asuntos políticos era tal, que llegó a convertirse en gobierno paralelo…” San Martín, Alvear, O`Higgins, principalmente, fundaron la Logia Lautaro que impulsó la convocatoria de la Asamblea Constituyente en el Virreinato del Río de la Plata que, si no declaró la independencia entonces, puso sólidas bases de republicanismo, aparte de dictar la abolición de la esclavitud, libertad de prensa y la extinción de la Inquisición, verdaderas instituciones de corte colonialista. La independencia se declaró el 9 de julio de 1816, en gran medida por el impulso dado por la poderosa Logia Lautaro.

“Otro tanto ocurrió en el Perú, donde las logias prepararon el desembarco de la expedición de San Martín. Sin embargo, también fueron las logias, en este caso las fieles a Inglaterra, las que trataron de dividir a los patriotas, ya que desconfiaban de las intenciones del Libertador de Argentina, poco adicto a su política de dividir y fraccionar los territorios emancipados para poderlos dominar mejor.”

Tenemos ya una idea clara de la formidable participación del movimiento europeo masónico, especialmente el inglés, en el proceso emancipador de América; y la última cita constituye la partida para sospechar que la muerte de Antonio José de Sucre habría sido planificada en el misterioso silencio de una poderosa logia, a partir de “dividir y fraccionar territorios emancipados para poderlos dominar mejor”. Sucre estaría en la mira del movimiento masónico por su irreductible empeño de mantener la unidad grancolombiana. El pensamiento de Bolívar, en la materia, era el pensamiento de Sucre. Si fatalmente Páez cercenó Venezuela, Sucre venía convencido, y lo habría logrado, de mantener la unidad entre Colombia y Ecuador, aspecto reñido con los propósitos ingleses, y secundados por sus logias, de crear repúblicas minúsculas para campear a su antojo. Fue en este ambiente esotérico, producto del hermetismo en el que actúan logias masónicas, que se desarrolló el proceso de conclusión colonial; dése por cierto, también, que en este contexto se realizaría la célebre entrevista de Guayaquil, entre dos hermanos, Bolívar y San Martín.


Bolívar y Páez saludados por el pueblo de Caracas tras la proclamacion de la Independencia. Es notable la presencia del estandarte inglés-británico en esta imagen oficial. Mural del Capitolio de Caracas.


“Igual que se puede decir del asesinato de Mariscal Sucre en la encrucijada de Berruecos. Aunque no existen pruebas, todos los indicios señalan el ajuste de cuentas entre logias masónicas rivales.

“El mismo Bolívar, afiliado a la logia londinense junto a su lugarteniente Santander, terminaría siendo puesto en la picota por los masones probritánicos, quienes le acusaron de abrigar ambiciones absolutistas y se opusieron a sus ideales de unidad latinoamericana.

Por eso no resulta ilógico suponer que a la sombra de este pulpo de sociedades secretas y logias, el imperialismo británico jugaba su baza de sustituir a España en el continente americano. Así, todos los partidarios de la unión o confederación de las colonias en un Estado orgánico fueron asesinados o desacreditados para que no pudieran cumplir su cometido. Para establecer su hegemonía económica, Inglaterra propiciaba la formación de pequeñas repúblicas independientes, antagónicas unas de otras, para mejor ejercer su papel de árbitro y monopolizador comercial. Y en la cuenta de las logias probritánicas hay que apuntar la muerte de Sucre, la conspiración de Santander para deshacer la Gran Colombia, el intento de asesinato de Bolívar y otros sucesos similares contribuyeron al fraccionamiento del gran imperio colonial español en una multiplicidad de naciones tuteladas por el imperialismo anglosajón”.

Si aplicamos el razonamiento anterior, y la lógica masónica de dividir para debilitar, concluiríamos con que la Batalla de Tarqui fue resultado de la obra masónica, en su silenciosa pero efectiva labor de lanzar hermanos contra hermanos, mientras nosotros seguimos discutiendo el eterno problema limítrofe…

A Inglaterra y su mercado mundial les interesaba enfrentarse con pequeñas repúblicas, susceptibles de ser manejadas fácilmente a su arbitrio…

Sucre fue víctima de varios atentados contra su vida; uno de ellos perpetrado por Mattos. Pues se asegura que éste era un mercenario que servía a órdenes de una de las muchas sociedades secretas de la masonería. Pese a las reiteradas acusaciones de que Mattos obraba por dinero, bajo ese poder secreto, nunca se logró establecer la relación. En esa oportunidad Sucre salvó su vida, pero no logró salvarla en Berruecos.

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[1] El presente texto es un extracto de un subcapítulo llamado “LOGIAS MASÓNICAS” del capítulo “Posibles causas de la muerte de Sucre” en el libro “Juan José Flores en Berruecos, Síntesis de una Infamia” de Armando Aristizábal, pp. 293 a 297, ediciones de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, Quito, 1995. El entrecomillado son citas que realiza el autor.
[2] Armando Aristizábal: Notable escritor, investigador e historiador ecuatoriano lamentablemente ya fallecido, sin haber podido concluir su obra cumbre la “Historia de la Corrupción en el Ecuador”.



Peronismo esotérico.

Peronismo esotérico.

Por Francisco Núñez Proaño

Daniel Santoro en la quinta de Perón en San Vicente - Provincia de Buenos Aires.


El sano anti-intelectualismo peronista.

(No te preocupes sino entiendes esta entrada, no es porque seas una quimera, sino porque no has vivido tantos años como yo en la Argentina)

Hoy mientras volvía a mi casa de pie en medio de la marejada humana que pulula todas las tardes hacia el norte de la franciscana ciudad de Quito, iba leyendo a un intelectual de primera del occidente civilizado y cristiano… entonces me di cuenta cuanto me repugnaba ese intelectual y se me vino a la mente la consigna peronista: “Alpargatas si, libros no”…  en el troquel variopinto que es mi cerebro y donde llevo almacenados los recuerdos marcados a carne y fuego de toda una corta pero larga vida, fui relacionando los recuerdos y de pronto me situé en el calor decembrino del Buenos Aires ido y vivido que varios años habité (y habitaré nuevamente tarde o temprano)… Sí, eran los primeros días de diciembre del 2006, estaba caminando con una patota de amigos por la paqueta Avda. Quintana y de pronto desembocamos en Arroyo al 800 en una también paqueta galería de arte. Curiosamente, como si el destino nos hubiera llamado primero y llevado después a ese lugar, llegamos sin querer a una exposición del genial (porque solo puede venir de su genio tutelar las habilidades del arte que posee) Daniel Santoro, allí nos recibió la hostess gorila y “sorprendentemente” la guía también era gorila… gracias al Dios que le rezaba el Tnte. Gral. Juan Domingo Perón (también conocido como Cangallo por ciertos furibundos antiperonistas), allí también se encontraba el mismo Daniel Santoro; con quien pude conversar largo y tendido hasta cuando nos echaron las gorilas de la galería!!! (No; esta última parte es mentira -pero el artículo necesitaba algo de drama-; en realidad andábamos de apuro con mis amigos porque creo que era viernes y teníamos noche de birra, pizza, empanadas y guerras filosóficas… pero salí contento porque le pude conocer en persona y además me dedicó uno de sus folletos… aunque me llamó la atención por el sacrilegio de  mis alpargastas con planta de caucho y no de yute: “esas no son alpargatas”, me dijo). A Santoro lo había conocido por su obra en la feria del libro de Buenos Aires de abril del 2005… como casi siempre mis encuentros esotéricos se producen mientras camino o me muevo de un lado al otro, con Santoro no fue la excepción… caminaba a lo largo de un corredor de la feria cuando de pronto entre un montón de libros vi algo que casi no encajaba  en medio de ese vomito de tinta y de papel (!): era un ilustración de la tapa de un libro de Santoro  “Manual del niño peronista” (“Manual del niño edípico” es cuasi tan genial como este), pero… ¡SI!…  pero, MAYOR fue mi sorpresa al abrir el libro y ver las ilustraciones de las obras pictóricas de Santoro: ¡Por los dioses! -precedido por una ¡A la mier…! de uno de mis acompañates- exclamé para mí: ¡ESTO ES PERONISMO ESOTÉRICO!:

Alpargatas si, libros no. De Daniel Santoro.

Lucha de clases. De Daniel Santoro.

El descamisado gigante irrumpe en un jardín cultivado. De Daniel Santoro.

Retorno a la isla de los muertos. De Daniel Santoro.

Campo ideológico con árbol de la vida (Homenaje a Xul Solar). De Daniel Santoro.

Cuerpo ideológico con sistema planetario. De Daniel Santoro.

Cabecitas negras como tetratkis pitagórica. De Daniel Santoro.

Vacío ideológico. De Daniel Santoro.

Civilización y barbarie. De Daniel Santoro.

Anatomía comparada con análisis lombrosiano de peronistas y antiperonistas. De Daniel Santoro.

La cuestión racial 

El peronismo como cosa de negros y la leyenda del descamisado gigante

Por Daniel Santoro. Vía: http://www.danielsantoro.com.ar

Como ninguna otra fuerza política, el peronismo tiene una identidad racial de origen que se expresa en apelativos tales como: “cabecita negra”, “grasita” o, el mas ecuménico, “los negros”, fruto de una mirada lejana y desatenta que designa al pasar a todo aquello que no sea caucásico. Es fácil imaginar el temor y rechazo que produjo esa masa oscura movilizada en aquellos primeros años fundacionales, mostrando por primera vez la cara mestiza de un país que se creía de blancos europeos. Alguien la designó como un “aluvión zoológico”, un estallido de animalidad imprevisible que posibilitaba desde la destrucción de viviendas para humanos usando pisos y muebles en la cocción de alimentos, hasta el extremo caníbal de la mucama peronista de oscura tez provinciana que cocina al pequeño hijo de una feliz familia burguesa, sirviéndoselo a la hora de la cena. Nuestras ciudades sitiadas por la barbarie resistían el asedio como faros de civilización, pero de pronto el peronismo habilitó el ingreso de “la negrada”; inútiles resultaron los puentes levadizos, cruzó de todas formas como en la peor pesadilla y, con rápido descaro democrático, se entregó sin pudores a las delicias del goce capitalista; sin siquiera un pudor en forma de sacrificio marxista. 

Una sociedad de hombres blancos confinados en el sur del mundo vio cómo esa turba bizarra amenazaba todo aquello que amaba, incluidas sus instituciones hechas a imagen y semejanza del norte civilizador; de esta forma, fue colocada en el plano inclinado que la llevaría al mundo latinoamericano, en el que jamás habían pensado inscribirse.
Gauchos, peones rurales, mucamas, obreros bonaerenses y morochos provincianos eran una multitud dada a los excesos y a gustos no homologados, una pesada carga de la América profunda que amenazaba invertir la dirección del vector Sur, representado en la tapa de la revista que por entonces ejercía el comisariado cultural y del buen gusto. El vector en el logotipo de esta revista señalaba el sur desde el norte, mostrando simbólicamente la dirección aceptada para influencias y homologaciones. El conjunto de las novedades políticas y culturales aportadas por el peronismo conformaban un indeseable programa estético capaz de invertir la dirección del vector de influencias, lo que provocaría un reflujo contaminante hacia las activas aguas de la modernidad de posguerra.



La leyenda del descamisado gigante


El monumento al descamisado fue pensado como un gigantesco hito urbano que estaba destinado a convertirse en el emblema arquitectónico de la revolución justicialista,colocando, por sobre todas las edificaciones de la ciudad, la figura sólida, austera y amenazante de un obrero del conurbano bonaerense. Su emplazamiento también tendría un fuerte valor simbólico: el enorme basamento obturaba la traza de la avenida Figueroa Alcorta en las cercanías del actual Canal Siete; la silueta de 137 metros recortaría el cielo sobre los palacios y embajadas del Barrio Parque como un invitado indeseable en medio de una lujosa fiesta. Imaginemos a Victoria Ocampo abriendo las ventanas de su palacete modernista y viéndose confrontada con esta ominosa figura vertical que la llevaría a un dialogo metafórico con la diversidad; diálogo que seguramente ella preferiría, tener al menos, con Rabindranath Tagore u, ocasionalmente, con sus mucamas.
Todo este proyecto acabó en 1955 cuando su construcción avanzaba velozmente. Aquel descamisado siguió el camino del olvido hasta que su memoria tomó la desmesura de la leyenda, que lo volvió poderoso y resentido desde su destierro en la Isla de los Muertos.


El descamisado gigante es la sombría encarnación de un monumento no realizado, un Golem activado por las “Veinte Verdades” de una doctrina nunca homologada. Vengador de los humillados, aterroriza agitando su garrote de tres ramas sobre las cabezas de los explotadores codiciosos y de los tilingos intelectuales. (Nota de Francisco Núñez Proaño: Mi padre me enseñaba de niño el juego de “cazar a los tilingos”, nunca perdí la costumbre)
Crece y se alimenta con la miel negra que brota de los resentimientos acumulados por los deseos, goces y pasiones ancestralmente negados. Merodea el bosque oscuro en los alrededores de la ciudad capitalista, que lo ignora con soberbia indiferencia. Sólo espera una señal de su líder creador, el único capaz de pronunciar su verdadero nombre, la cifra por la cual avanzará y todo quedará en ruinas.

Hotel de inmigrantes. De Daniel Santoro.



El acta de la independencia de Quito. Historia secreta de América -6-.

El acta de la independencia de Quito.

(29 de mayo de 1822)

El difunto historiador Efrén AVilés Pino en su “Enciclopedia del Ecuador” dice y cito el artículo “Historia de la independencia”: “La independencia del Ecuador tiene un solo nombre: 9 de Octubre de 1820. El 9 de octubre es el día más importante en la historia de Guayaquil, de la antigua Audiencia de Quito y del Ecuador actual, porque es el verdadero y único día de nuestra independencia.” -siempre en referencia a los sucesos del 10 de agosto de 1809-. Y concluye: “Ese mismo día -8 de noviembre de 1820- un ejército de guayaquileños, al que con sentido patriótico se llamó “División Protectora de Quito”, marchó hacia el interior para luchar por la independencia de todos los pueblos de la audiencia. Se inició entonces -bajo el mando de Febres-Cordero y Urdaneta, primero; y del Gral. Sucre, después- una rutilante campaña militar que durante 18 meses, entre triunfos y derrotas, liberó todo el territorio de la Audiencia, hasta culminar, el 24 de mayo de 1822, en el monumental escenario de la gloria guayaquileña: El Pichincha. Ese día, el pueblo quiteño fue testigo de los momentos más transcendentales de su historia, cuando observó -con muda emoción- el empuje de los padres de la libertad, que desde Guayaquil habían llegado para sellar en la cima de los Andes, de manera definitiva y para siempre, la libertad de la Patria.” Caben entonces tres preguntas:

La primera: ¿Por qué el historiador no menciona al acta de la independencia de Quito del 29 de Mayo de 1822? – Acaso desconocía este documento -que es utilizado por varios historiadores nacionales y extranjeros desde hace mucho-, o ¿Le guiaban otros intereses?

La segunda: ¿Por qué no se conoce a este documento como se titula el “Acta de la independencia de Quito” y se insiste en llamar al acta del 10 de  Agosto de 1809 como “Acta de independencia”?

Y la tercera: ¿Le debemos a Guayaquil entonces la libertadura -república la llaman algunos- que nos vino después del 24 de mayo de 1822? Esa, se las dejo respondan ustedes queridos lectores.

Con este preámbulo paso a publicar la transcripción de la verdadera y única acta de independencia de Quito del 29 de mayo de 1822. Documento que si bien es conocido, oficialmente es ignorado:

Escudo de San Francisco de Quito, concedido por Carlos I de España y V del Sacro Imperio Romano Germánico.

“Acta de la independencia de Quito.”[1]

“En la ciudad de San Francisco de Quito, capital de las provincias del antiguo reino de este nombre, representada por su excelentísima municipalidad, el venerable deán y cabildo de la santa iglesia catedral, los prelados de las comunidades religiosas, los curas de las parroquias urbanas, las principales personas del comercio y agricultura, los padres de familia, y notables del país, dijeron: que convencidos de hallarse disueltos los vínculos con que la conquista unió este reino a la nación española, en fuerza de los derechos sacrosantos de todo pueblo para emanciparse si el bien de sus habitantes lo demanda cuando la opresión, el vilipendio y los ultrajes a los ciudadanos por un gobierno corrompido y tiránico han roto todos los lazos que por cualesquiera motivos ideales ligaron estas provincias a la Península, cuando los sacrificios de la América en las aras de la libertad prometen a Quito la elevación de sus destinos a la gloria y a la prosperidad, cuando los resultados de la guerra que ha sostenido el Nuevo Mundo por su independencia aseguran la suerte de estos países, guerra cuya justicia está reconocida por el género humano y cuyos principios han proclamado en el siglo todas las naciones y todos los hombres que conocen su dignidad, cuando en fin, los españoles profanando el santuario y sus ministros, hollando la moral pública, cubriendo los pueblos de sangre y de luto, preparaban la completa ruina de estas regiones infortunadas, y cuando el Ser Supremo, criador de los bienes de la tierra, cansado del torrente de males que ha inundado el pueblo quiteño, dándole la victoria con que coronó las armas de la patria en la memorable batalla del 24 del corriente sobre las faldas del Pichincha, lo ha puesto en posesión de sus derechos imprescriptibles por medio del genio titular de Colombia, por la mano del inmortal Bolívar, que desde los más remotos puntos de la República ha proveído siempre infatigable a la felicidad de estas provincias; esta corporación, pues, expresando con la más posible y solemne legitimidad los votos de los pueblos que componen el antiguo reino de Quito, ofreciéndose al Ser Supremo y prometiendo conservar pura la religión de Jesús como la base de las mejores sociedades, ha venido en resolver, y resuelve:”

“1º. Reunirse a la república de Colombia como el primer acto espontáneo[2] dictado por el deseo de los pueblos, por la conveniencia y por la mutua seguridad y necesidad, declarando las provincias que componían el antiguo reino de Quito[3] como parte integrante de Colombia, bajo el pacto expreso y formal de tener en ella la representación correspondiente a su importancia política.
2º. Presentar los testimonios de su reconocimiento a las divisiones de Colombia y del Perú, que a las órdenes del señor general Sucre han roto las cadenas que ataban estos países al ignominioso carro peninsular; a este efecto, y considerando una obligación santa tributar a los libertadores de Quito una prueba de gratitud, y que éstos lleven una señal de sus sacrificios, autorizada la corporación por el patriotismo y por los servicios de estas provincias a la causa de Colombia, e impetrando la aprobación del gobierno, conceden a la división libertadora una medalla, o cruz de honor pendiente al pecho de una cinta azul celeste. La medalla será un sol, naciendo sobre las montañas del ecuador, y unidos sus rayos por una corona de laurel: entre la montaña en letras de oro la inscripción Colombia, y alrededor del sol Libertador de Quito en esmalte azul; en el reverso Vencedor de Pichincha 24 de mayo, 12º, y el nombre del agraciado[4]. El pueblo regalará estas medallas que serán para los generales con esmaltes en los rayos de piedras preciosas, para los oficiales de oro, y para la tropa de plata. Y respecto a que el ejército libertador que ha hecho la campaña de Pasto ha tenido una parte tan importante en la libertad de Quito, como la división misma que ha entrado, se suplicará al gobierno que conceda el uso de esta medalla a aquel ejército con las modificaciones que guste, y que el excelentísimo señor libertador presidente acepte la que le presentará una diputación del pueblo quiteño, que también pondrá otra en manso de S. E. el vicepresidente, como una pequeña significación del agradecimiento de estas provincias a sus esfuerzos por liberarlas. Y estando entendido el cabildo y corporaciones que el señor general Sucre tiene la delegación de las facultades concedidas por el soberano congreso de la República al excelentísimo señor presidente, se le exigirá que mientras aprueba el gobierno la solicitud de este pueblo, permita a la división de su mando el uso de esta medalla, y que tome él sobre su cargo, en unión de la municipalidad, dar las gracias al gobierno del Perú por la cooperación de sus tropas a la libertad de Quito, suplicándole que éstas lleven la expresada medalla como una manifestación de nuestro agradecimiento a sus sacrificios, y el expresado señor general remitirá a nombre de este pueblo la misma condecoración, sin la inscripción del reverso y con cinta blanca, al excelentísimo señor protector del Perú, y tendrá la facultad de hacerlo a los demás jefes de aquel estado que hayan concurrido a la expedición libertadora de este país, y a los ciudadanos que por servicios distinguidos en esta gloriosa campaña hayan tenido una influencia en la recuperación de nuestros derechos, pendiendo ésta de la cinta tricolor del pabellón de la República.
3º. Erigir una pirámide sobre el campo de Pichincha, en el lugar de la batalla, que se llamará en adelante la cima de la libertad. En el pedestal, frente a la ciudad, se esculpirá esta inscripción: Los hijos del ecuador a Simón Bolívar, el ángel de la paz y de la libertad colombiana. Seguirá en el mimo frente el nombre del general Sucre, y debajo Quito libre el 24 de mayo de 1822, 22º. Y continuarán los nombres de los jefes y oficiales del estado mayor de las divisiones unidas. En el pedestal de la derecha se colocarán los nombres de los jefes y oficiales de la división del Perú, prefiriendo los heridos, y precedidos por el de su comandante, el señor coronel Santacruz, y continuarán los nombres de los cuerpos y de toda la tropa. En el pedestal de la izquierda, y en todo este costado por el mismo orden, los nombres de los cuerpos y de los jefes, oficiales y tropa de la división de Colombia, precedidos por el del señor general Mires. En el pedestal que mira al campo de la batalla, esta inscripción: A Dios glorificador. Mi valor y mi sangre terminó la guerra de Colombia, y dio libertad a Quito. Seguirán arriba los nombres de los muertos en combate. Sobre la cúspide de la pirámide se colocará el genio de la libertad rodeado de banderas de los cuerpos que han hecho la campaña de Quito, que simbolizará la unión de los estados americanos.
4º. Poner en el frontispicio de la sala capitular una lápida que recuerde en la posteridad el día feliz en que Quito recobró sus derechos, y el nombre del Libertador.
5º. Establecer perpetuamente una función religiosa en que se celebrará el aniversario de la emancipación de Quito; la cual se hará trasladando en procesión solemne, la víspera de Pentecostés, a la santa iglesia catedral la imagen de la madre de Dios, bajo su advocación de Mercedes, y el día habrá en ella misa clásica con sermón, a que concurrirán todas las corporaciones, y será considerada como la primera fiesta religiosa de Quito, cuando tiene el objeto de elevar los votos de este pueblo al Hacedor Supremo por los bienes que le concedió en igual día.
. Instituir otra función fúnebre por el alivio y descanso de las almas de los héroes que sacrificaron su vida a la libertad americana, cuya función, celebrada el tercer día de Pentecostés, será tan solemne como la del artículo anterior, o el día siguiente hábil
7º. Que para hacer durable la memoria del general Sucre en esta capital, se publique el 13 de junio la Ley fundamental de Colombia, y que en él preste la ciudad, las corporaciones y autoridades, el juramento de defender con sus bienes, su vida y su sangre la independencia, la libertad política y la integridad del Estado, perpetuando una función todos los años el mismo 13 de junio para recordar el día en que Quito se incorporó a la República.
8º. Celebrar una misa de gracias el domingo dos del entrante, con toda pompa, para rendir al Dios de los ejércitos nuestro homenaje y reconocimiento por la transformación gloriosa de Quito, y disponiendo en los tres días precedentes toda especie de regocijos públicos, iluminando la ciudad por tres noches, y concediendo al público cuantas diversiones quiera usar moderadamente. El cabildo tendrá conciertos en estas tres noches y al frente de su casa se colocará una figura alegórica que represente a la América sentada en un trono majestuoso, y rodeada de sus atributos, acariciando el busto del Libertador de Colombia. A la derecha se verá un genio que simbolice a Quito presentando al busto del general Sucre una corona cívica; a la izquierda estarán los retratos de los más esclarecidos generales del ejército, y alrededor, escritos con letras de oro sobre campo azul, los nombres de los oficiales y soldados más ilustres. El mismo cabildo preparará una fiesta triunfal para el día 13 de junio que se publique la Ley fundamental del Estado.
9º. Colocar en la sala capitular los bustos del Libertador de Colombia y del señor general Sucre, a los dos extremos de las armas de la ciudad, cuyo glorioso monumento se colocará igualmente en los salones del palacio y otros lugares públicos.
10º. Que esta acta quede abierta por quince días en la sala de cabildo para que sea firmada por todos los ciudadanos que uniendo sus votos a los que la han dictado, expresen más suficientemente, si es posible, los deseos de los pueblos de Quito, a cuyo efecto se circularán copias en todo el departamento para que en las casas de los ayuntamientos se suscriba por las personas que puedan hacerlo, y se dé este testimonio de su patriotismo y de sus sentimientos.”

“Con lo cual se concluyó esta acta que proclama la corporación como una declaración expresa de sus votos que hace a la faz del mundo el pueblo de Quito, el día veintinueve de mayo del año del Señor mil ochocientos veintidós, y el duodécimo en que manifestó sus deseos de ser libre, feliz y colombiano (?).”

“Vicente Aguirre[5]. Dr. José Félix Valdivieso. Javier Villacis. Tomás de Velasco. Pedro Cevallos. Dr. Bernardo Ignacio de León y Carcelén[6]. Vicente Álvarez. Fidel Quijano. Pedro Guarderas. Vicente Chiriboga. Manuel Moreno. Dr. Pedro José de Arteta. Antonio Salvador. José María Guerrero. Bartolomé Donoso. Ramón Borja. José María del Mazo. Próspero Quiñones. Antonio Fernández Salvador. Dr. José María Cabezas. Dr. Agustín de Salazar. Maximiliano Coronel. Dr. Nicolás de Arteta. Dr. Joaquín Pérez de Anda. Calixto Miranda[7]. Dr. José Camacho. Mariano Batallas. Bruno de Neira. Dr. Francisco León de Aguirre. Dr. José Loza, secretario. Fray Luis Sosa, provincial de Santo Domingo. Maestro fray Antonio Alban, provincial de la Merced. Presentado fray Manuel Bravo, presidente comendador de la Merced. Fray Narciso Segura, provincial de San Francisco. Fray Antonio de la Torre, guardián. Maestro fray Carlos Mejía, prior. Pedro José de Encinas. Señor Pedro de San José, prefecto. Luis de Saá. José Corrella. José Álvarez. Doctor Manuel Espinosa. Presentado doctor fray José Boú. Juan de León y Aguirre. José de Zaldumbide. Juan Antonio Terán. Miguel Valladares. El título de Miraflores. Fray Francisco de Saá. José Eugenio Correa, cura de San Roque. Fray Francisco Martínez, rector. Antonio Pineda. Juan Ante. José Viteri. Pedro Manuel Quiñones. Antonio Baquero. Francisco Campos. Mariano Merizalde, cura de San Marcos. Antonio Llerena. Fray Manuel Solano, prior provincial de agustinos[8]. José Miguel Batallas y Vallejo. Manuel Valladares. Mariano Hurtado. Ramón Molina. José Villandrando. Miguel Espinosa. Matías Sánchez. José Valareso. José González. Manuel del Corral. Mariano Soria. José Montanero. Manuel Benítez. Pedro Iriarte. Mariano Villamar. Pedro Guarderas. Vicente López Merino. Ignacio Villacis.”


[1]  Publicada en la Gaceta del gobierno del Perú (hemeroteca del Instituto  Riva-Agüero de la Pontificia Universidad Católica del Perú), del sábado 27 de Julio de 1822, Tomo Tercero, Número 10, Lima. Transcrita y digitalizada por Francisco Núñez Proaño.

[2] El acto de unión a la república de Colombia no fue nada “espontáneo” y de hecho existen historiadores que consideran a este hecho una anexión forzada. Véase: El rey de la noche de Mark Van Aken.

[3] Llama la atención como se insiste y se reitera la condición de Quito como “antiguo reino”.

[4] La primera orden ecuatoriana instaurada pos independencia.

[5] El General Vicente Aguirre Mendoza fue esposo de Rosa Montúfar Larrea, hija de Juan Pío Montúfar, marqués de Selva Alegre y presidente de la Junta Suprema de Quito del 10 de Agosto de 1809.

[6] De la Casa de los marqueses de Villarrocha y de los marqueses de Solanda.

[7] El doctor Calixto Miranda propuso un proyecto constitucional monárquico para Quito en 1812.

[8] Llama poderosamente la atención el número de religiosos firmantes.



Los complejos de los ecuatorianos: El Profesional.

Los complejos de los ecuatorianos: El Profesional (o profesionista).

De los muchos complejos que aquejan a los ecuatorianos, uno es muy particular y  me “encanta”. Este es el que he denominado el complejo profesional.

Resulta que en los países hispanoamericanos (que no latinos), al parecer, por algún resabio colonial -en toda la extensión de la palabra-, debido a que en épocas  pasadas la nobleza y el cargo estaban muchas veces relacionados. Hoy ciertos individuos (que no personas) creen que por poseer un título profesional su estatus ontológico ha superado su mediocre existencia. Y así vemos como estos  con sus doctorados, sus ingenierías o sus licenciaturas – amén de sus PHds obtenidos en Europa o los EE.UU.- en “nomeimportaunbledo” asumen estos títulos como si de títulos de nobleza se trataran. ¡Válgame Dios! de quien no les trate por su título… pobre y triste humano aquel que no se da cuenta que se ha matado entre 4 y 8 años estudiando para como buen arribista ascender por sus papeles en la marejada de la masa disoluta que puebla los cuatro rincones del país, su quid pro quo: (medio) saber hacer algo. Tres ejemplos claros recuerdo de mi corta vida – en orden descendente conforme al tiempo:

1) La montubia guayaca que se esforzó toda su vida -utilizando todos sus encantos femeninos- para primero conseguirse una teta, perdón, un trabajo en una institución pública; para después sacar su título en economía en noseque universidad -becada por la misma institución pública por sus mismos encantos femeninos – y rematarle con algún curso al cual ella le dio el valor de un MBA. Cabeza en alto, orgullosa de lo que es (o cree ser), se afirma en un pedazo de cartón en la pared… pobre el truhán que no se dirija a ella como “economista” (los apocopes como eco. econ. y sus etcs. no están permitidos en este caso) y más pobre aquel desgraciado que se atreva a enviarle un oficio sin el Ec. o Econ. antes del nombre y el MBA, después de él. Recibirá su “ubicatex” enseguida. Aunque a ella también le dieron el suyo cuando le explicaron que era un MBA, y el por qué ella no lo tenía.

2) El abogaducho leguleyo que ¡Oh sorpresa! alguna vez lo ocupé en uno de mis omnipresentes líos legales. En este caso con buen apellido, abolengo, casa de sus antepasados en el centro histórico de Quito, departamento en la República del Salvador y Portugal, bigote a lo Dalí y quien también mamaba, perdón nuevamente, trabajaba ocasionalmente para el Estado. Además de sus complejos de venido a menos, le encanta le traten como doctor; si bien no exigía que fuera así (nobleza obliga dicen por ahí). Pero siempre un leve suspiro de satisfacción se le escapa de su ser cada vez que alguien reconoce su doctorado en leyes (que antes lo entregaban a diestra y siniestra al que era y al que no era… y que ahora se ha regulado algo más su obtención). El “doctorcito”, como le decían en la calle, finalmente me estafó y no solo que no resolvió uno de mis juicios, sino que se arregló muy bien con la otra parte para repartirse lo que era mío. Bien vivo resultó el “doitor”, seguramente eso no lo aprendió en el claustro universitario sino en los arrabales de los juzgados con el resto de “profesionales del derecho”.

3) El profe chagra de dibujo en el colegio, que resulta había sido arquitecto: -“Profe” decía yo. – “Arquitecto” me respodía”. – “Pero profe quiero quiero saber como se dibuja esto”. -“Arquitecto” me volvía a responder. Y solo se me ocurría en mi inocencia de educando: Como que si fuera mi culpa el galopante desempleo de nuestro país, y como si fuera mi culpa que hubiera elegido una carrera más que explotada en estas tierras donde abundan los médicos, loa abogados y los aquitectos. Ni hablemos hoy en día del déficit de especialistas en carreras técnicas que faltan en el Ecuador. Pues no a muchos les agradaría escuchar cuando se refieran a ellos como “técnico soldador”… aunque tal vez lo pensarían al saber que estos ganan mucho más que cualquier “Arquitecto”.

Tres ejemplos claros, tres ejemplos patéticos. Valen por lo que dice un papel en una pared. Son por cómo se refieren hacia ellos. ¿Cómo no van a ser así? Si desde mocosos sus padres les meten por las orejas que el objetivo máximo de su vida es ser profesional: “usted mijo debe ser un buen profesional”, “un buen profesionista” dirán unos más leidos… y como no hacer la comparación con el complejo argentino del inmigrante tano o gallego que había realizado a su estirpe con -“m’ hijo el dotor”.  El primer profesional de mi familia fue alguien hace 800 años en algún punto de Europa. Así que para mí  la universidad no es más que un trámite demasiado largo y caro; me será siempre imposible entender esto: Como a los individuos se les enseña ser útiles en algo (pues una profesión no es más que esto), antes de enseñarles a ser personas, antes de orientarlos a ser gente.

De muy niño la mejor lección de mi vida sobre este complejo me la dio uno de mis bisabuelos (al cual tuve la dicha de conocer): “EL MAYOR TÍTULO QUE JAMÁS PODRÁS OBTENER ES EL DE SEÑOR” ¡Ajo! le agrego yo. Y este mismo axioma me lo reafirmó el más querido de mis maestros (que no profesor) el licenciado, pero sobre y ante todo señor Vinicio Angulo, allá cuando cursaba mi sexto grado de escuela en el milenio anterior.

Mis acomplejados doctorcitos, licens, arquitectos y ecos ¿Saben qué?: Les quiero. La vida es un cabaret.

Por Francisco Núñez Proaño.

Addendum: Debo anotar que el complejo se agrava mientras el nivel social va bajando.