coterraneus – el blog de Francisco Núñez del Arco Proaño


Una Real Cédula para la polémica. HISTORIA SECRETA DE AMÉRICA -5-

Una Real Cédula para la polémica.

En una reciente investigación histórica en los archivos históricos de la ciudad de Lima, auspiciada y promovida por el Capítulo Guayaquil de la Academia Nacional de Historia del Ecuador; los investigadores históricos André Santos Espinoza[1] y Francisco Núñez Proaño[2]  descubrimos[3] la Real Cédula donde a los ayuntamientos de Panamá, Popayán, Cuenca y Loja se les concede el título de “Excelencia” y a la ciudad de Guayaquil el título de “excelentísima”  por su “acendrada lealtad” a la Corona Española;  sin duda alguna este documento aportará para una comprensión más total del proceso de la independencia en el Ecuador;  a continuación presento la transcripción de la misma en su parte pertinente[4]:

Escudo imperial de Guayaquil.

Guayaquil la “excelentísima”.

“Don Fernando  Séptimo por la Gracia de Dios, Rey de Castilla,  de León, de Aragón, de las Sicilias, de Jerusalén, de Navarra … de las Indias Orientales y Occidentales… etc., etc.,… y en su Real Nombre el Consejo de Regencia de España e Indias, atendiendo a la constante firmeza, y acrisolada lealtad de las ciudades de Panamá, Popayán, Cuenca, Guayaquil y Loja, y al esfuerzo y valor con que han sostenido  los derechos de mí Soberanía, cuyas gloriosas acciones serán para siempre modelo de la fidelidad, y el valor; queriendo yo dar a Aquellos Pueblos, y a los individuos que los representaron últimamente, una prueba señalada del alto aprecio y estimación que  me merecen , y a que se han hecho acreedores por sus importantes servicios en las últimas ocurrencias de Quito; he venido por mi Real Decreto de 14 de Abril del corriente año a conceder el tratamiento de Excelencia a cada uno de los ayuntamientos de estas ciudades, y a los individuos que la componían el año próximo pasado al 1809, el de Señoría, de palabra y por escrito a cada uno de ellos.”

“Publicado el referido mi Real Decreto en mi Consejo  y Cámara de España e Indias, acordó su cumplimiento en 19 y 21 de Mayo. En cuya consecuencia he resuelto expedir esta mi Real Carta de privilegio para que de ahora en adelante se sirva de mejor testimonio de mi Real Gratitud hacia los beneméritos e ilustres individuos del Ayuntamiento de la ciudad de Guayaquil y de todos sus habitantes; y quiero, y es mi Voluntad que para siempre se dé a su ayuntamiento en cuerpo el tratamiento de Excelencia emérita, y a los individuos que la componen el referido año de 1809 de Señoría, de palabra y por escrito, y que a cada uno de ellos se pase testimonio en forma  de una Real Carta par que le sirva, y a sus familias de honor y timbre como premio y Real Demostración debida a su acendrada lealtad y patriotismo, y amor a mi Real Persona dándome cuenta el mismo ayuntamiento de Guayaquil de los que fueron a fin de sus nombres siempre consten. Y mando a los Infantes, Prelados, Duques, Marqueses, Condes, Ricos hombres… (y) todas las demás personas de cualquier Estado, y calidad que sean, y guarden, cumplan y ejecuten, u hagan guardar (y) cumplir y ejecutar la mencionada mi Real determinación. Dando y haciendo dar a la enunciada ciudad de Guayaquil el tratamiento de excelentísima entera y a los individuos que componían su ayuntamiento el referido año de 1809, el de Señoría, de palabra y por escrito, sin consentir en manera alguna se falte a ello, que así es mi expresa y Real Voluntad. Y de ese despacho se tomará razón en las comandancias generales de la distribución de mi Real Hacienda a donde está agregado el Registro General de Mercedes y en la general de Indias dentro de los muy su dato; y también se tomará y quedará anotada en los Superiores Gobiernos  de Lima y Santa Fe, por mi Real Audiencia de Quito y por los ministros de mi Real Hacienda de aquellas cajas, y de la mencionada de Guayaquil. Dada en Cádiz al 27 de Junio de 1810, Yo el Rey. = Yo Don Silvestre Collar. Secretario del Rey Nuestro Señor. Le hizo escribir por su mandato = En cumplimiento de lo prevenido en la Anterior mi Real Cédula para que me diera cuenta el Ayuntamiento de los sujetos de que se componía en el citado año de 1809, a fin de que siempre consten, lo ejecuté con Carta del 27 de Septiembre de 1811, resultando de las actas que acompaño que lo fueron el Dr. Don Domingo Espantoso[5], y don Domingo Santisteban como alcaldes ordinarios: el Dr. Don José Joaquín  Pareja,  regidor alférez, don José Julián del Campo, alcalde provincial: Don José Morán de Butrón y Castilla, fiel ejecutor: Don Manuel Ignacio Moreno y Santisteban[6], regidor decano: Don Andrés de Herrera y Campusano, Don Manuel Ruiz, don Juan Bautista de Elizalde, don José Ignacio Gorrichategui, don Domingo Iglesias y García, y Don José Ignacio de Casanoba, regidores sencillos, y el Capitán don Antonio Alonso Peramés, Procurador General, igualmente a don José López Merino que fue posesionado del empleo de Alguacil mayor en Diciembre de 1809,, posteriormente ha solicitado el referido Ayuntamiento de Guayaquil   me digne confirmar la citada gracia… (Siguen confirmaciones y la recepción de la Real Cédula por parte del Ayuntamiento de Guayaquil)”[7]


[1] Presidente de la Sociedad de Estudios Históricos del Ecuador – Núcleo Guayas.

[2] Sociedad de Estudios Históricos del Ecuador.

[3] Según a la información personal proporcionada por un historiador guayaquileño, esta Real Cédula era ya “conocida” en el Ecuador, sin embargo, la misma nunca fue dada a conocer por “distintas razones”.

[4] Nos reservamos el contenido del documento en su totalidad –donde se hace referencia sobre José Joaquín de Olmedo- para una futura publicación.

[5] ¿Pariente del firmante del acta de la independencia de Guayaquil, José Antonio Espantoso?

[6] Abuelo materno de Gabriel García Moreno.

[7] Archivo Histórico de de la Municipalidad de Lima, Sección Junta Municipal – Superior Gobierno 1814-1818, Caja 4, Documento 303 a abril de 2011. Digitalizado por Francisco Núñez Proaño.

ANEXO

Exaltación a favor de los realistas de Pasto

Extraído de “Documentos sobre la Independencia reproducidos por la Gobernación del Departamento de Pasto en el año 1912”. Imprenta del Departamento, Pasto, 1912.

“iOh invictos y heroicos Pastusos! Dignos de aquel nombre de vuestra ínclita y nobilísima ciudad de San Juan de Pasto, por sobrenombre Villaviciosa, sea escrito con letras de oro para admiración de todos los pueblos y para la gratitud de los que se honran con el glorioso epíteto de españoles”.

“A vosotros se dirigen vuestros sensibles y fieles compatriotas de Guayaquil, patricios y forasteros, tanto americanos como europeos, congratulándose, rebosando de gozo y entonando himnos al Señor de los Ejércitos, por la última victoria que acabáis de conseguir sobre los hijos espurios de la Patria, que han osado hollar con sus inmundas pisadas de vuestro sagrado suelo”.

“Sí, el traidor Don Antonio Nariño y Alvarez, prosélito del infame Napoleón, no escarmentado de la suerte que hicisteis sufrir á los rebeldes Caicedo, Macaulay (yanqui) y otros, orgulloso se os acerca el 10 de Mayo próximo pasado en los hermosos campos de esa nueva Villaviciosa y provoca vuestra bizarría cual otro Staremberg provocó en los de la antigua Villaviciosa, en 10 de Diciembre del año de 1710, la del valiente Ejército español que mandaba Vandoma ; mas, así como aquellos vuestros hermanos derrotaron aquel famoso alemán y aseguraron la corona de las Españas en las sienes del joven Felipe, así vuestra sola presencia ha abatido el impío cundinamarqués, y con su prisión y total exterminio de los facciosos que mandaban, habéis asegurado la tranquilidad de las Provincias vecinas, y que en ellas resuene con toda sinceridad y con toda libertad el dulce nombre de nuestro joven Fernando”.

“Habéis, pues, destruido á ese vil caudillo y á su alucinada gente; ¿y qué otra suerte debían haber esperado unos malvados que en el año de 1808, espontáneamente prometieron, así como todos los demás pueblos españoles de Ultramar, reconocer por Rey de las Españas á nuestro amado Fernando ; auxiliará sus hermanos de Europa en la gloriosa lucha contra el tirano Napoleón ; ser inseparables de la madre Patria, mientras hubiese un solo rincón en la Península, en donde se reuniese el Gobierno español; y que en el año de 1810, olvidando sus obligaciones, despreciando los sentimientos de honor, y los de la naturaleza, quebrantan sus solemnes promesas, rompen con los españoles de la Península los estrechos vínculos que unen á todos, la sangre el idioma, la Religión, la amistad y cuantos lazos puede haber en los individuos de una misma sociedad? ¿Cabe mayor influencia, mayor iniquidad? ¿Son tales monstruos dignos del heroico nombre español, que heredaron de sus padres? Nó……, nó: hasta la naturaleza debe borrar de    la especie humana á tan viles seres.

“Vosotros, sí, virtuosos Pastusos, honor del nuevo Reino de Granada, de la América Meridional, de toda la España ultramarina, ó por mejor decir, de toda la gran Nación española, vosotros sois dignos hijos de este invencible y heroico Pueblo.”

“Los manes de vuestros fundadores, los Aldanas y sus compañeros, se gloriarán de tener en su posteridad unos hijos fieles, tan valientes, y tan religiosos, y pedirán al cielo que los colme de sus bendiciones; al paso que los manes de los Benalcázares, de los Muñoz, de los López, de los Lozanos, de los Robledos, de los Quinteros, de los Alfonsos, de los Ospinas, de los Quesadas y de otros más, clamarán hasta el trono del Omnipotente, para qué caiga todo Él lleno de su justicia sobre la ingrata posteridad, sobre esos monstruos que brotó el infierno en las orillas del Cauca, del Páez, del Magdalena y del Bogotá”.

“¡Loor eterno!; ¡oh inmortales pastusos   ! á vuestra fidelidad y constancia ! ¡publiquense vuestras inmortales acciones de uno á otro polo, del oriente al occidente; nunca las olvidarán estos vuestros compatriotas! os aseguran con toda la efusión de su corazón y con la más sensible gratitud”.

Guayaquil (actual Ecuador), 29 de Mayo de 1814.

“Domingo de Ordeñana, José Antonio Marcos, Santiago Vítores, Bernardo de Alzúa, Manuel Antumaño, Sebastián Puchí, Miguel de Camino, Esteban José Amador, Gabriel García Gómez (padre de Gabriel García Moreno y firmante del acta de independencia de Guayaquil del 20 de octubre de 1820), José de Llano, Juan Manuel de Larranza, Juan Bautista de Elizalde, Bonifacio de Arrieta, Juan Vicente Villa, Ventura Bustamante, Ildefonso López, Manuel de Jado, José María de Aiseo, Nicolás Ruaño, Juan Antonio Bonilla, Andrés Gabuña, Manuel de Aguirre, Narciso Sánchez de Laserna, Salvador Lemos, Manuel Almadaña, Santiago Chacón, Antonio Acosta, José Antonio Treviño, Calisto Gatete, Agustín Corpancho, Joaquín Álvarez, Antonio García de Lavín, José María Valenz, José Valencia, Juan Navarrete, Juan Sivestre Touris, Manuel Ignacio Moreno y Santiesteban (regidor perpetuo del Cabildo de Guyaquil, Caballero de la Orden de Carlos III, tío abuelo Cardenal primado de Toledo, y abuelo materno del caudillo Gabriel García Moreno), Manuel López Hidalgo, José Díaz del Campo, Dionisio Martín Herrera, Juan José Casilasí, Pedro Galeza, Manuel de Ramos Moreno, Juan Rodríguez, Antonio Pombar, Ignacio Zuloaga, Ignacio Roldán, Benito Botana, Miguel Antonio de Anzuátegui, Francisco Antonio García, Ramón Antonio de Irueta, Santiago Cepeda (pariente de Santa Teresa la Grande), Vicente Saldaña, Antonio García Arbela, Francisco de la Cantera, Bernabé García, Francisco Andrés Cárdenas, Pedro José Boloña, Juan Antonio Medina, Ramón Calvo y López, Vicente Sánchez, José de Bustamante y Cevallos, José Ramón Arrieta, doctor Francisco Javier Benavides, José de Segura, Guillermo de Segura, Antonio Lorcluy, José Antonio Campe, El coronel Juan Miguel Germán, Ignacio Cevallos, Ramón Oyarvide, Juan de Abajoa, Juan Esteban de Germendía, Silvestre de Barañano, Juan Hernández, Gabriel Fernández de Urbina, doctor Ignacio Hurtado de López, Carlos Calixto Boya.”

“P.D Con esta misma fecha, se dirige otra igual a la ciudad de Lima, a imprimir y circular muchos ejemplares, a todas las ciudades de la América, y el primer ejemplar se remitirá cuanto antes a ese muy Ilustre Ayuntamiento, por mi conducto; teniendo entendido que con la mayor pompa se van a hacer honras por nuestro héroe don Juan María de la Villota, y por los demás muertos en la guerra, en la iglesia del Seráfico Padre San Francisco, con asistencia del Excelentísimo Cabildo, Militares y demás Cuerpos, lo que servirá a Usías de consuelo. Fecha ut-supra.”

(f) José de Segura y Mendieta”


12 comentarios so far
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Don Francisco:

Sería bueno dejar en claro quién sí sabía de esta real cédula y cuáles pudieron haber sido esas “distintas razones”.

Por lo que consta en este documento, la declaración fidelista de Quito sigue siendo la mejor muestra del deseo de independencia por parte de los habitantes de Quito y de aquellos que siguieron su ejemplo (el 26 de agost de 1809, los ambateños declararon su apoyo al movimiento quiteño). Siempre fue sabido la fidelidad (que no es lo mismo que una declaración fidelista como estrategia) de Pasto y de otras ciudades, como Guayaquil, a España. Es más, en los congresos MUNDIALES de historia que se celebraron en Quito entre julio y agosto de 2009, los participantes colombianos y los españoles hicieron notar la diferencia en la participación entre las ciudades a favor de la Corona, como Pasto y Popoyán, y aquellas que siempre estuvieron a favor de la independencia, como Quito.

Hace falta, mi querido amigo, que se ponga en claro quiénes y qué se ha dicho.

Los ecuatorianos y los residentes en Quito que nos interesamos en la historia supimos ya desde hace tiempo lo que dice este documento. Lo que pasa es que no ha habido difusión.

Comentario por Mauricio Alvarado-Dávila

Estimado Mauricio,

En lo que respecta a quién conocía de este documento, prefiero reservarme su nombre. Y las distintas razones para no difundirla o revelarla, no me las dijo pero deduzco que se trata de intereses locales en torno a una historia fabricada “ad usum delphini” para la politiquería regionalista de ciertos sectores de Guayaquil. Recuérdese el tremendo escandalo entre historiadores que ocurrió por el bicentenerario del 10 de agosto de 1809. Hay muchos otros documentos e investigaciones que prueban ese “realismo” de Guayaquil, Carlos de la Torre Reyes en su “La revolución de Quito del 10 de agosto de 1809” da muchas fuentes documentadas en el capítulo “Guayaquil y Cuenca. Bastiones de la contrarrevolución”. Asití a algunas ponencias del congreso mundial de historia del 2009 y la verdad me parecieron muy interesantes las posturas de algunos historiadores españoles.

AHORA, de lo que se trata es de hacer historia científicamente, es decir historia documentada, y se que el aporte de este documento es imprtante en ese sentido. Debido a que muchos historiadores no son más que refritos de otros historiadores, y muchos no consultan las fuentes. Por ejm. el difunto Efrén Avilés Pino en su monumental “Enciclopedia del Ecuador” decía que el único documento que habla o contiene la palabra “independencia” es el acta de Guayaquil del 9 de octubre de 1820 -siempre en referencia a los sucesos del 10 de agosto de 1809-. Eso es falso, si no me equivoco en las fechas y voy a transcribir el documeto para que conste como tal, a finales de mayo de 1822 se firmó el “ACTA DE INDEPENDENCIA DE QUITO”.

¿Por qué no hay difusión?… bueno creo que todos los sabemos… la historia ecuatoriana y de muchas otras partes ha sido manipulada según los intereses de distintos sectores socio-políticos. La historia la escriben los que vencen…

Y finalmente: si San Francisco de Quito se precia de su título de “muy noble y muy leal” otorgado por Carlos I de España y V del Sacro Imperio Romano Germánico. ¿ Por qué Santiago de Guayaquil no puede preciarse de su título de “excelentísima” otorgado por Fernando VII de España?

Saludos cordiales,

Francisco Núñez Proaño.

Comentario por coterraneus

De acuerdo. Conocí de la existencia del documento. Hay otros en poder de familias locales. Varios de los que firman en 1814 la exaltación a Pasto que la publiqué en mi libro: “Las Guerras Libertarias de Quito”, apoyaron durante diez años la contrarrevolución y financiaron los ejércitos realistas, integrados en el territorio de la Audiencia de Quito por pastusos, panameños, guayaquileños, limeños, lojanos y cuencanos. Publicaré si Dios quiere, el próximo año, un trabajo sobre los ejércitos del Rey. Allí demostraré que los ejércitos que lucharon contra Nariño y Bolívar eran integrados por oficialidad y tropa de Guayaquil, hasta 1822. Dicho en otras palabras, Guayaquil mantenía en Pasto, Tulcán y muchas otras poblaciones que se hallaron en guerra permanente, ejércitos realistas hasta 1822 y por otra, ejércitos “independentistas”. Esa información contendrá nombres de oficiales y soldados guayaquileños que, documentalmente, se mantuvieron en la Provincia de los Pastos hasta la batalla de Bomboná. Finalmente digo que los financistas de los ejércitos “libertarios” de Pichincha, financiaban también a los ejércitos realistas al mismo tiempo. (A ver quien ganaba) ¡Qué tal!

Comentario por Juan Francisco Morales Suárez

Estimado Dr. Juan Francisco Morales Suárez:

Muchas gracias por su comentario. Poseo su libro “Las guerras libertarias de Quito. Los próceres olvidados de la independencia”, sin duda alguna este es un aporte valiosísimo para la historiografía ecuatoriana. Me interesa conocer acerca de esos documentos que menciona que están “en poder de familias locales”. Al momento me estoy dedicando a escribir un opúsculo sobre los realistas quiteños y toda esa documentación me serviría de mucho. Y espero con ansias su trabajo sobre los ejércitos del Rey, por favor hágame saber apenas lo publique. Y en cuanto a lo de Guayaquil, puedo decir que como buena ciudad talasocrática -en un punto algunos de los mienbros de su oligarquía se creyeron una nueva Venecia o una Venecia del sur- apostó a todas las opciones posibles “por si acaso”, el mercado no puede esperar. Y en cuanto a lo que menciona de los financistas de los ejércitos de ambos bandos, no es para nada sorprendente; a lo largo de la historia los financistas, banqueros y usureros han sido apátridas y su único interés es el lucro; en todo caso fueron consencuentes con su oficio. Recordemos que hay varios ejemplos históricos de esa índole. Como los financistas de Carlos V, que a la vez financiaban a Francisco I. O en las dos guerras mundiales donde la gran banca usurera internacional e internacionalista financió a todas las partes y potencias enfrentadas incluso a la U.R.S.S. tanto en su origen como en su posterior desarrollo.

Saludos cordiales,

Francisco Núñez Proaño

Comentario por coterraneus

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A raíz de los sucesos de Quito en 1809, el Ayuntamiento de Cuenca fue uno que con Guayaquil, Loja y Pasto se opusieron tenazmente a los acontecimientos citados.
Esto efectivamente le hizo a estas ciudades un merecimiento de parte de la monarquía española,en el que se daba el título a dichos ayuntamientos de EXELENTISIMOS, como así mismo a los miembros del cabildo que lo componían dicho año.
A los Gobernadores así mismo se les otorgó un grado más en su escalafón militar, así Aymerich en Cuenca logro el Grado de Mariscal.
Este decreto, refiriéndome a Cuenca, consta fue leído en la sesión del Cabildo, y consta en la Acta correspondiente y en el LIBRO DE LOS CABILDOS DE CUENCA. (año 1806-1810).
Luego de los acontecimientos bélicos en los que se veía triunfante la revolución, los ciudadanos cuencanos merecedores de esta gracia de llamarse -Excelencia- vieron la forma de convertirse en transfugas, púes cerca ya de la liberación total, se volvieron ” patriotas “, luego cínica e hipotéticamente llegaron a ocupara puestos de renombre en la administración de Colombia.
Las actas del Cabildo y el Libro mismo, concernientes a estas fechas desaparecieron muchos años, hasta que despistados ciudadanos devolvieron el Libro de Cabildos perdido, a la municipalidad de Cuenca.
Sería muy interesante realizar un estudio de aquellos transfugas del tiempo heroico.
Muy importante su aporte a la historia Francisco.
Atte. Felipe

Comentario por FELIPE

Estimado Felipe:

De sumo interés su nota y los datos que proporciona en el mismo. Sobre todo lo relacionado a la desaparición primera y la posterior reaparición de las actas del Cabildo de Cuenca de aquellos años donde consta toda la información de la época, comprobando de esa manera que la historia y los documentos en la que se basa o debería basarse han sido manipulados según el interés de los transfugas de turno en el poder. Sino era por esos despistados ciudadanos, un pedazo de la historia de Cuenca habría desaparecido para siempre. Y concuerdo que sería muy interesante realizar un estudio de quellos transfugas del tiempo heroico, de los cuales hubo algunos, por no decir muchos en todo el país, en Quito, Cuenca y en Guayaquil hasta donde vemos como firmantes de documentos realistas como la exaltación a favor de los realistas pastusos que figura más arriba en este página, después también son firmantes del Acta de Independencia de Guayaquil. Un proyecto a futuro que podríamos llevarlo por medio de una colaboración entre ambos.

Muchas gracias por su comentario y esperemos seguir aportando con todo lo necesario para una historia más objetiva y real.

Atentamente,

Francisco Núñez Proaño.

Comentario por coterraneus

El documento digitalizando es -raro- no esta transcrito en papel sellado de aquel año, mucho más si es Real Cédula original – me gustaría saber el motivo- .

Comentario por FELIPE

El documento que consta en la fotografía -de hecho tan solo su primera página, de su primer folio- reposa en el Archivo Histórico de la Municipalidad de Lima, no es original, es una copia realizada a mano por algún amanuense de la época, en su parte inicial posee un sello que no está incluido en la fotografía -en el cuerpo de la Real Cédula se menciona, que además de remitir esta a las ciudades implicadas, también debe reposar una copia en las capitales de Virreinato de Lima y Santa Fé- debe existir de igual maenra el documento en los Archivos Municipales o de Cabildo de las ciudades de Loja y Popayán, además del que según información suya existe en Cuenca, en el caso de Guayaquil debido a la destrucción de la mayor parte de sus archivos esta Real Cédula no existe allí; conozco por información proporcionada por el historiador y genealogista guayaquileño Ezio Garay que el original -o uno de los originales, el otro debió haber reposado en los archivos de Guayaquil hasta su destrucción como ya señalé- de la Real Cédula de la referencia existe en el Archivo General de Indias de Sevilla en España. Como menciono en el post, no digitalizé la totalidad del contenido del documento, tan solo la pertinente al propósito del artículo. Espero se publique impresa posteriormente en su totalidad.

Comentario por coterraneus

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Me interesa conocer la verdadera historia de mi país, para no ser mero eco de los farsantes de la historia Patria

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