coterraneus – el blog de Francisco Núñez del Arco Proaño


Ezra Pound el músico.
agosto 31, 2011, 5:35 pm
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“Yo simplemente quiero una nueva civilización” (Ezra Pound)

Knowing thy melody,
Lulled with the wine of thy music
Go seaward silently, leaving thee sentinel
O’er all the mysteries

-Ezra Pound en SALVE PONTIFEX en Ripostes.

¿Ezra Pound músico? Entre todas las facetas del fascinante y controvertido estadounidense tan atípicamente estadounidense, la única que no conocía hasta ahora era la de músico, con lo que confirmo que el varón de cabellos de fuego era sin duda un hombre total, esos de los que ya casi no existen. Les dejo el enlace para que puedan bajarse esta su ópera “Le Testament de Villon” antes de que sea demasiado tarde. “Los artistas son las antenas de la raza”, como él diría:

LE TESTAMENT DE VILLON

(http://www.mediafire.com/?5e75hob74t6tn18)

"La música se empieza a atrofiar cuando se aleja demasiado del baile. La poesía se comienza a atrofiar cuando se aleja demasiado de la música."



Historia Secreta del Ecuador. HISTORIA SECRETA DE AMÉRICA -14-.

Lectores todos:

Comparto con ustedes este artículo publicado en el último número de la revista Barranco.

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Historia Secreta del Ecuador 

Por Francisco Núñez Proaño.

 

Fotografía de Gabriel González.

Tres casos:

Su manera de ser era bien densa; lucía como una gran señora, o como una “ñapanga” cualquiera; bailaba con igual perfección el minuet o la “cachuca” (el cancán). Reclusa en un convento y secuestrada por un amante poco después.

Casada con un médico inglés a quien abandonó a penas se presentó la oportunidad, conocida por liberada sexual y por tener bien puesta los pantalones. Lesbiana, zoofílica y orgiástica, no solo heroína y prócer sino precursora de los movimientos GLBT…“la loca” le decían algunos: “Hay que saber que ella nunca se separaba de una joven esclava… Ella era la sombra de su ama; tal vez también… la amante de su ama” A quien aduzco no es ni más ni menos, que la “Libertadora del Libertador”: Manuelita Sáenz…

Mujer activa, metódica y apasionada; se enseñoreó como la preferida del pana Simón, “la amante tutelar”, cuidaba del Libertador en cada acción política que realizaba. Llegó a enloquecer por Bolívar, en una ocasión lo arañó brutalmente por un arete encontrado en su lecho. Entre las hazañas de la coronel recordamos una espectacular bacanal en el salto del Tequendama, “él o ella” supo batirse sola con hombres de Estado y de armas (entre ellos el almirante Illingwonrth), borracha hasta el extremo casi muere por el exceso y la exacerbación de sus sentidos: Manuelita al filo del barranco, “de pie… haciendo gestos muy peligrosos… el doctor Cheyne comprendió el peligro que corría esta loca y bebida mujer, se prendió a un árbol mientras enrollaba a su brazo izquierdo las largas y magnificas trenzas de la imprudente que parecía resuelta a saltar al vacío”.

Bolívar en una ocasión despachó a su querida Manuelita al Ecuador, quien al desembarcar en Guayaquil partió hacia Quito acompañada de una escolta de 4 granaderos escogidos por ella misma, entre los mejores parecidos del escuadrón; marcharon en jornadas cortas, “sin otra sirvienta que su mulata y en cinco días llegó a su ciudad natal. Una indiscreción del brigadier hizo que se conocieran los incidentes eróticos del camino”. Entonces, Bolívar le pidió que se fuera con su marido. “Ella adoraba los animales y era dueña de un osezno…Una mañana hice una visita a Manuelita y como no se había levantado todavía, tuve que entrar a la alcoba y vi una escena aterradora, el oso estaba tendido sobre su ama, con sus horribles garras posadas en sus senos”…“Vea Ud., decía Manuelita, mostrándome sus pechos, no estoy herida”. Se dijo de ella: “es un amigo seguro, pero una amante infiel”.  Su vida fue excéntrica… “Nunca intentó esconder la ligereza de sus actos; éramos sus confesores y la adorábamos. Bolívar la idolatraba y la celaba al exceso.” Le debemos a Jean Baptiste Boussingault estas citas.

El historiador colombiano Isidoro Medina afirma que “el Libertador” era maníaco depresivo con tendencias genocidas. Veamos uno de los más tétricos episodios protagonizado por Bolívar, donde no mostró piedad alguna: “El primero de febrero de 1814, el realista Boves tomó rumbo a Caracas con su caballería…El patriota Campo Elías intenta detenerlos en La Puerta… es derrotado. Bolívar, al ser informado de este acontecimiento, concentra sus tropas en Valencia… Entonces, en La Guaira, llena de prisioneros y pocas tropas, decide que el único camino es el fusilamiento, incluido el de los enfermos. Arismendi, aterrorizado por la magnitud de la masacre que se iba a perpetrar a instancias de Bolívar, amenaza con no cumplir la orden, pero el Libertador insiste en que todos deben ser fusilados, sin perdón para nadie.” Nos da él mismo testimonio de sus humores en su última carta al general Flores, primer presidente del Ecuador: “V. sabe que yo he mandado 20 años y de ellos no he sacado más que pocos resultados ciertos. La América es ingobernable para nosotros. 2°. El que sirve una revolución ara en el mar. 3°. La única cosa que se puede hacer en América es emigrar. 4°. Este país caerá infaliblemente en manos de la multitud desenfrenada, para después pasar a tiranuelos casi imperceptibles, de todos los colores y razas. 5°. Devorados por todos los crímenes y extinguidos por la ferocidad, los europeos no se dignarán conquistarnos. 6°. Sí fuera posible que una parte del mundo volviera al caos primitivo, este sería el último período de la América.” Y Daniel O’ Leary, su edecán nos describe sus síntomas bipolares: “Su aspecto, cuando estaba de buen humor, era apacible, pero terrible cuando irritado: el cambio era increíble”.

Las relaciones del Ecuador con las potencias del Eje, sobre todo con la Alemania Nacionalsocialista fueron más que amistosas, desde un primer momento. Tal es así que durante el gobierno de Federico Páez en un acto casi insólito en el mundo, la Cancillería ecuatoriana -la única en América-  presidiendo la Asamblea y Consejo de la Sociedad de Naciones se negó a promover sanciones contra Alemania  por el quebrantamiento del “Dictado” de Versalles y finalmente dejó descabezado el consejo al no asistir más a las sesiones en Ginebra, de igual “sorprendente” manera reconoce y avala la invasión de Etiopía por parte de la Italia fascista, apoyando formalmente al gobierno italiano en este hecho. El Führer lo corrobora: “Serán mis sinceros esfuerzos de mantener y estrechar las relaciones entre nuestros países”. Adolf Hitler se refería así en una carta a José María Velasco Ibarra, de noviembre de 1934.

¿Manuelita Sáenz sexópata? ¿Bolívar bipolar y genocida?  ¿El Ecuador apoyó a los nazis y a los fascistas? Difícil de asimilarlo para los acostumbrados a una historia que más se asemeja a una historieta que a la realidad: personajes endiosados e idolatrados más por clubes de fans que por críticos; mitos afianzados en el poder, el miedo y la ignorancia o en la falsa ilustración… tal es el sustento de la historia oficial que a su vez sustenta el mito de la sociedad actual. Lo esencial de la historia y de sus procesos se pierden en los oropeles de los textos de colegio donde enseñan de héroes que no existieron y de una historia escrita para el gusto de los vencedores. Una revisión y una resistencia a las tesis históricas tradicionales se hacen necesarias para una comprensión plena de lo que somos. La historia oficial nos envenenó con falsos conceptos que se prestaron a todas las interpretaciones y que solo sirvieron a los dueños del poder, esta es el instrumento del poder: “Quien controla el pasado controla el futuro. Quien controla el presente controla el pasado”. (George Orwell).

 



A mí me criaron así.

A mí me criaron así.

“My favorite anecdote involved an exchange during the English Civil War between a Puritan general and a Royalist general. The Puritan general chided his enemy counterpart, saying, “your troops drink and whore.” The Royalist general replied, “Aye, they do, for they are men. But your troops are full of Pride and Rebellion, which are the sins of demons.”

A mí me criaron aprendiendo a amar a Dios, a la Patria y a la Sangre.

A mí me criaron hablando siempre la verdad así doliera y ofendiera a quien sea.

A mí me criaron enseñándome que la fidelidad[1] es virtud máxima del hombre, a ser leal conmigo mismo.

A mí me criaron para confrontar los problemas y dar la cara sin rehuir nunca.

A mí me criaron llamando las cosas por su nombre: A las fishficas se les dice fishficas, a los ladrones se les dice ladrones, y a las ratas se les dice ratas.

A mí me criaron enseñándome que el honor es un bien supremo del hombre, que ni a Dios pertenece.

A mí me criaron enseñándome que la palabra dada vale oro, y que hay que llevarla hasta las últimas consecuencias.

A mí me criaron para ser altivo y digno en donde estuviere, sin agachar la cabeza ni callarme la boca ante nadie ni nada.

A mí me criaron admirando a Velasco Ibarra porque a pesar de haber sido 5 veces presidente de la república, tenía que darle la vuelta a los cuellos de sus camisas.

A mí me criaron enseñándome que las cosas se hacen bien o no se hacen.

A mí me criaron para ir por todo o por nada, las medias tintas no son válidas para un hombre que se precia de ser hombre.

Y por esto mismo también me enseñaron a vivir sin mojigaterías, ni hipocresías, ni doble moral; pues siendo hombres y mujeres quienes me criaron, también supe de ellos sus defectos y sus virtudes y así:

Yo me crié escuchando a uno de mis abuelos contándome de cómo tenía que ir a sacar a mi bisabuelo de los mejores cabarets de Quito cuando mi bisabuela lo necesitaba.

Yo me crié atendiendo a otro de mis abuelos mientras me narraba como se había gastado la plata en sus vicios masculinos y haciéndolo siempre de frente sin querer ocultarlo a nadie.

Yo me crié aprendiendo a tomarme un trago, a lanzar un golpe y a pegar un tiro cuando es necesario.

Yo me crié sabiendo que todos somos falibles y perfectibles.

Yo me crié conociendo que esos hombres de vicios masculinos y de entereza viril, venían de familias que habían dado su vida por la Patria; entregando plata, bienes y personas para las causas que ellos consideraban justas, muchas veces enfrentadas entre sí.

Yo me crié con la conciencia clara que debo mostrar lo que soy donde estoy y como sea,  enalteciendo mis virtudes y corrigiendo mis defectos y fallas.

Yo me crié sabiendo que uno nace y muere solo, y que uno solo se debe a Dios y a uno mismo, porque al final de los días, el mayor juez de mí seré yo mismo.

Y a mí me criaron haciéndome saber que no puedo juzgar a los hombres en su fuero íntimo, pero que si puedo y debo juzgar sus acciones para bien y para mal, para reprobarlas o para admirarlas.

Vivimos en una sociedad pacata, mojigata e hipócrita, dada de liberal o liberada en donde poner en práctica las formas como me criaron no solo que generan polémica, sino que escandalizan, provocan rechazo y miedo. Nunca seré, ni seremos como el resto.  Ante esto debo decir: A mí me criaron así y se la aguantan.

Por Francisco Núñez Proaño.    


[1] Fidelidad a quién soy, a quienes y a lo que me debo por sobre todo. Fidelidad a quien es cada uno. Agradecería que se ahorren comentarios sobre la fidelidad burguesa – sexual y relacionados etc.



Cuando Castilla devastaba Inglaterra. Lo que los ingleses no te cuentan.

Cuando Castilla devastaba Inglaterra. Lo que los ingleses no te cuentan.

A los ingleses y sus hijos de sangre o espíritu en los Estados Unidos de Norteamérica les fascina recordar la derrota de la Gran Armada de Felipe II frente a las costas inglesas, donde el Almirante Tormenta destruyó lo que no pudieron destruir los marinos ingleses, se han encargado de difundir este hecho histórico en películas, libros y un sinfín de propaganda. Sin embargo,  no les gusta recordar y peor divulgar, sus innumerables derrotas frente a España: La Armada de Barlovento creada por el primer Virrey Criollo de Nueva España o México, el quiteño Lope Díez Aux de Armendáriz, marqués de Cadereyta, que zurraba cada que podía a los marinos y corsos ingleses y subsidiarios de estos… o la derrota de su Gran Armada frente a Cartagena de Indias a manos de Blas de Lezo… o sus tres grandes desastres militares en el Río de la Plata: una vez en Montevideo y dos veces en Buenos Aires. Y la memoria seguro les falla a propósito al querer recordar que esta histórica tendencia de derrotas frente a Castilla viene desde la Edad Media. (Les arde en el alma, diría yo).

El investigador histórico argentino Arturo Gutiérrez Carbó nos dice al respecto:

“29 de  Agosto de 1350: Batalla de Winchelsea, en la Mancha, las naves vascas se destacaron por su valor (Winchelsea era uno de los puertos ingleses más importantes y fue varias veces atacado y saqueado por escuadras hispano-francesas). El ‘mismo año’ que muere Alfonso XI de Castilla y ‘decía el rey de Inglaterra que los españoles intentaban alzarse con el dominio del mar, según las presas e insultos que hacían a los navegantes ingleses, y creyendo que sus designios eran aniquilar la marina inglesa, procuró negociar la paz’, consiguiéndolo al año con el tratado de Londres que firma el rey con ‘los comisionados de las villas marítimas de Castilla y de Vizcaya… 23 de Junio de 1371: La Rochela, victoria naval hispana sobre escuadra inglesa con sorpresa de ésta  por la artillería naval española montada en 12 galeras que destruyeron  36 naos inglesas, apresan a su general, a 8000 hombres y el tesoro que conducían, luego devastan las costas inglesas, parece pues  que los castellanos fueron los primeros en usar artillería en mar, pese a lo dicho en 1338. Froissard (1333-1410), historiador francés, confirma que los españoles tenían a bordo  en esa batalla arbalestes y canons. Las naves vascas aplastaron en la Rochela a los ingleses. ‘La victoria naval de la Rochela lleva a los señoríos vizcaínos, con el privilegio de su hierro bien trabajado por sus laboriosas gentes, y al amparo, que esos señoríos prefirieron y buscaron, de la Corona de Castilla, a la cabeza de la actividad marítima del Canal de la Mancha.’ Quizás desde este embarque de artillería en naves que llamaron ‘de armada’, diferenciándolas de las más cargueras, transportistas, se adoptó el sistema de flotas, conserva o convoy para mayor seguridad del comercio marítimo frente a la abundante piratería… 1374: Froissard dice que una armada franco-española de 1287 buques atacó costas inglesas, López de Ayala confirma que en esa operación las naves españolas iban al mando de Fernán Sánchez de Tovar y que hicieron estragos en la isla de Wight. Es prueba del crédito de la marina castellana el interés de los reyes de Francia por los buques castellanos para formar sus escuadras en su propia defensa. (Tanto como el visible respeto de la corona inglesa, en la que también se puede advertir, en los acuerdos específicos con Guipúzcoa su tendencia a ‘dividir para reinar’, no exclusiva de ella, pero en ella habitual).”[1]      

Saquen sus propias conclusiones.
                                                                                                                                                                                                                                                                                                  Por Francisco Núñez Proaño.

[1] Gutiérrez Carbó, Arturo, Oriente y Occidente II – Cuatro estudios relacionados con el descubrimiento de América por Europa, 2da Edición, Universidad Nacional de Colombia, 2004.



Ecuador: Caos y forma.

Ecuador: Caos y forma.

“La  realidad  se  manifiesta,  como fuerza, eficacia y duración. Por ese hecho, lo real por excelencia es lo sagrado;  pues  sólo  lo  sagrado  es  de  un  modo  absoluto,  obra eficazmente,  crea  y  hace  durar  las  cosas.”

“El pasado no es sino la prefiguración del futuro.”

Mircea Eliade

La realidad hoy en día se configura como un bloque unitario y global, un Universo; hace seis siglos existían realidades por separado: El universo para los europeos era el mundo conocido por ellos hasta entonces, así como en el extremo oriente la China existía en su propio universo, los Incas y Aztecas en América en el suyo propio también lo hacían, cada cual viviendo sus realidades y sus universos inconexos, se podría decir que el mundo estaba configurado por un pluriverso o un multiverso, que tan solo se iría configurando como un Universo global después de la primera globalización, o la primera de sus etapas ocurrida entre los siglos XVI y XVII, con la expansión europea por el mundo.

Arquetípicamente[1] hablando, cuando Castilla se expandió allende los mares sucedió esto: “Los conquistadores españoles y portugueses tomaban posesión, en nombre de  Jesucristo,  de  las  islas  y  de  los  continentes  que  descubrían  y conquistaban. La instalación de la Cruz equivalía a una justificación y a la consagración de la religión, a un nuevo nacimiento, repitiendo así  el  bautismo  (acto  de  creación).  A  su  vez,  los  navegantes  británicos tomaban  posesión  de  las  regiones  conquistadas  en  nombre  del  rey  de Inglaterra, nuevo Cosmocrátor.” dice Mircea Eliade y sigue; “todo  territorio que se ocupa con el fin de habilitarlo o de utilizarlo como ‘espacio vital’ es previamente transformado de ‘caos’ en ‘cosmos’; es decir, que, por efecto  del  ritual,  se  le  confiere  una  ‘forma’  que  lo  convierte  en  Real”.

Del drama y la paradoja que nos hablaba Leopoldo Benites Vinueza, ahora al Ecuador debemos comprenderlo como la lucha perdurable entre el caos y la forma, entre la desintegración y el orden o cosmos; y el campo de comprobación de este hecho es la historia: Centro geográfico del mundo no descubierto por siglos, se mantuvo en la oscuridad del caos y la informidad de lo desconocido e indomable. Los mitos de nuestra historia prehispánica han querido contrariar esta situación inventando reinos, pueblos y líderes milenarios que se pierden en la leyenda y el chauvinismo trasnochado. Vemos como de hecho el territorio del Ecuador actual no fue Centro del Mundo, sin embargo, al ser centro geográfico, ombligo del planeta, fue buscado histórica y míticamente por las culturas y civilizaciones que surgidas de un centro espiritual fueron forjando y dando forma a este espacio agreste e irreconciliable consigo mismo.

Dura realidad para muchos (para mí no), pero podemos constatar en la contrastación de la historia comparada que toda forma precisa y superior que se generó en el territorio del actual Ecuador fue producto de un influjo externo[2] (constatando la realidad de hoy en día, de hecho todos los ecuatorianos del siglo XXI somos el producto o la consecuencia de eso, de la externalidad -casi como en el concepto económico-), y lo mejor aquí es ejemplificar esto para entenderlo en su plenitud, repasemos tres situaciones históricas que confirman mi juicio:

Así como existieron tres Romas (Roma, Constantinopla y Moscú –esta última pretendida y disputada-), debido a la traslación del centro imperial como una realidad perdurable y recreadora a través de los siglos; de la misma manera esta idea se reprodujo (“La  realidad  se  manifiesta,  como fuerza, eficacia y duración. Por ese hecho, lo real por excelencia es lo sagrado;  pues  sólo  lo  sagrado  es  de  un  modo  absoluto,  obra eficazmente,  crea  y  hace  durar  las  cosas”) en Catigara -nombre que dieran los chinos a la América del sur antigua, ansiada por ellos tanto como por todos-. Existieron tres Cuscos –Cusco como Quito significa literalmente ombligo del mundo-: cierto historiador y arqueólogo ecuatoriano con cierta saña y burla, decía que a los Incas les falló el cálculo con el centro de la tierra, pues el mismo no era el Cusco sino Quito, desconociendo que “todo  lo  que  es  fundado  lo  es  en  el  Centro  del Mundo  (puesto  que,  como  sabemos,  la  Creación  misma  se  efectuó  a partir de un centro).” Sin embargo, percatados de la realidad que Quito, siendo el ecuador geográfico, era donde el sol estaba más cerca de la tierra cada día por siempre, emprendieron una conquista sagrada y religiosa del norte expandiendo el Tahuantinsuyo y trasladando el centro imperial primero a Tomebamba (cerca de la actual Cuenca) y finalmente queriendo ubicarse en Quito, proyecto que fue inconcluso. Los tres Cuscos se configuraron así como el orden, el centro y la forma[3] en expansión.

Menos de un siglo duró este suceso histórico, y en medio de la guerra civil fratricida entre Atahualpa y Huáscar, lo que llamamos Ecuador hoy en día volvió a precipitarse en el caos material, ontológico y metafísico… tan solo una nueva conquista externa, la española, haría que la forma y el fondo armónicamente se ordenara en torno al centro primigenio del Imperio. La espada del conquistador, también impulsada por un ideal religioso y providencial,  hizo realidad en el siglo XVI lo que la literatura dieciochesca quiso ver en un pasado remoto e inexistente: el Reino de Quito.

En estos dos casos, vemos como el centro primigenio no solo se expandió con la conquista y la imposición de la colonización, cada cual con sus propias costumbres, tradiciones, mitos y realidades, es decir cada cual con su cosmovisión, sino que al ser culturas y civilizaciones tradicionales fueron reproduciendo los centros en cada rincón que ocupaban, alumbrabandolos en el mapa cósmico y cercándolos de alguna manera. Quito iba a ser el Cusco definitivo y más cercano al Sol; Quito como Reino, Nación y Patria preexistente a la independencia fue conformado dentro del Imperio Español, a través del flujo externo de la conquista y la colonización…

En los dos casos anteriores, los centros se habían suplantado con otros centros, las formas se habían reemplazado con otras formas, y el caos primero había sido contenido por la fuerza del Orden, la Forma y el Cosmos… mas la historia y sus recovecos decadentes no perdonaron y vimos como por una nueva imposición externa, disgregadora, desintegradora y deletérea esta vez nos fue impuesta una independencia no deseada y catastrófica para todas las partes integrantes y subsidiarias del Centro, del Imperio. Bolívar, Sucre y Flores: nuestros próceres caribeños son la mejor prueba. Quito pudo haberse desarrollado como un centro propio si la dirección de la élite de la época se hubiera mantenido y no hubiera sido sospechosamente decapitada por ambos bandos de la gran guerra civil hispanoamericana, guerra de la independencia como le llaman otros.

Ya en la República misma hubo al menos un intento para que dejáramos de ser periferia de la indeseada modernidad, para formar un Centro identitario que se alimentara de la tradición espiritual de un pueblo producto de los influjos y de la semilla de las grandes culturas y civilizaciones solares del pasado en tierra quiteña: Gabriel García Moreno, intento frustrado no por falta de decisión, sino por un crimen execrable. Y García Moreno vale decirlo, era hijo de español, así como el denominado “mejor ecuatoriano”, Eloy Alfaro, también era hijo de español… y hasta los próceres quiteños eran hijos o nietos de españoles. Quito entonces se pudo o quién sabe, se puede aún realizar como lo que es, la tierra que hace fructificar la semilla.

Quitu fue la creación intelectual de los Incas, el Reino de Quito fue la creación intelectual de Castilla (Nueva Castilla también nos llamábamos junto al Perú), de España y de Europa, ahora Quito… el Quito abortado en 1809-1810-1811- 1812 y 1875, ese Quito deberá ser su propia creación intelectual siendo Centro del Mundo como su vocación de suelo le compele o bien seguirá manteniéndose a lo que volvimos hace ya casi dos siglos: al caos primitivo, la inexistencia dentro de un plano perdido del mapa cosmogónico a donde la oscuridad volvió[4] y se ha perpetuado hasta ahora. Está en nosotros definir como nación y como personas si superaremos el mito del eterno retorno (Ouroboros) y nos proyectaremos cual flecha hacia lo alto rompiendo el ciclo de la generación y conquistando a ese preciado espíritu, esa preciada trascendencia, ese preciado Axis Mundi.

La física cuántica nos enseña que las partículas subatómicas que forman el átomo están conformadas literalmente de nada, de ausencia de materia, y de esta nada al reunirse en torno a una espiral que se asemeja a varios Ouroboros (Una serpiente comiéndose su propia cola) juntos van suplantando a la nada con átomos y materia a partir de ellos. El Ecuador de la misma manera que una partícula subatómica, cual realidad manifestada en lo sagrado, se disgrega en el caos de la nada informe al no proveer las fuerzas integradoras y agrupadoras… nada en la nada… y tan solo cuando se agrupe con el resto de la nada formará una forma nuevamente, valga la redundancia. Debemos revivir la unidad superior que no divide. Hemos de serlo todo o nada. Ha de triunfar el caos o la forma.

Por Francisco Núñez Proaño.    

____________

[1] “El  hombre construye  según  un  arquetipo” – Mircea Eliade en “El Mito del eterno retorno”. Arquetipo: “formas o imágenes colectivas que se dan en toda la tierra como elementos constitutivos de los mitos y, al mismo tiempo, como productos autóctonos e individuales de origen inconciente.”“El arquetipo es una especie de predisposición para producir una y otra vez las mismas ideas míticas o ideas similares” señala Jung.

[2] Al punto que un símbolo vivo de la supuesta e irreal identidad de país, los indios otavalos, “ícono” de la nacionalidad ecuatoriana, son en realidad mitimaes traídos por la fuerza desde Bolivia por los Incas.

[3] Un tipo universal definido por Platón es la idea o forma. Aunque algunas versiones del realismo platónico consideran las formas platónicas como ideas en la mente de Dios, la mayoría consideran que las formas no son para nada entidades mentales, sino más bien prototipos o arquetipos (modelos originales) de los cuales los objetos particulares, las propiedades y las relaciones son copias.

[4] Notemos que el Ecuador finalmente pudo tener su mapa definitivo tan solo en 1998, después de 180 años de “independencia política”. La forma misma de la República fue difusa y caótica durante todo ese tiempo y tenemos varias guerras que nos lo recuerdan.



Kali Yuga
agosto 17, 2011, 4:29 pm
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De un agnado de la sangre y el espíritu, de un coterráneo. Dice: Y el poeta es un dios, no un forzado del metro y del ritmo. -Horacio.

Kali Yuga

 

Kali Yuga de C.V.J. (© de la imagen por Francisco Núñez Proaño)

“En el Kali Yuga los hombres no tendrán virtudes, ni pureza, ni pudor y conocerán grandes desgracias” (Vishnu Purana).

Desciende al infierno, luz del amanecer…

Desciende al averno, tras el atardecer…

serás el fuego que lleve a este imperio

y nadie podrá consumir ya su ego…

será el ocaso de los dioses

duros y destructivos roces

entre seres de imperiosa majestad…

han dejado de querer una amistad

y ha sido esta su veleidad

 

Ha salido el animal simio

y se limpia la cara con agua

cuenta diez dedos con ritmo

fuma en su pipa de tagua…

 

Se fuma la vida y no entiende

que es más que animal

que mata a la serpiente

y prefiere reencarnar en un vegetal

 

Se comen dos soles pero con la mirada

ya no aguantan tanta estupidez

de repente aparece en retirada

el jurisconsulto hace su entrada

 

Os vendo la vida y os vendo el pan

seréis no dioses sino clientes

y con esto hacia el cielo irán

consumiendo así sea a regañadientes…

 

el simio no piensa el simio no quiere

nos hemos quedado entre serpientes

arista imperial, bacinilla fecal

este es el mundo de la modernidad….

 

Por C.D. Trueba



PAN o el placer de desvirgar un libro.

PAN o el placer de desvirgar un libro.

Knut Hamsun

“El sol, rodando fatigado y turbio hacia Poniente, bajaría sediento hasta el mar para reaparecer enseguida satisfecho, lavado. La atmósfera vibraría llena de susurros, de laxitud, de sensual pereza.”

– Knut Hamsun en Pan.

Durante mi adolescencia intensa y perdida, escudriñando en la biblioteca de uno de mis abuelos (en donde he encontrado verdaderos tesoros)  hace muchos años me topé con un libro pequeño de edición rústica, editado hace unos 80 años en España[1] y que me cautivó apenas lo vi, estaba olvidado en una esquina distante de un estante polvoriento (cerca de la colección de obras de Sven Hassel, que lamentablemente ahora están perdidas en manos de no sé quién), lo tomé con mis manos y leí su título: PAN de Knut Hamsun (“la obra cumbre” decía la tapa), me llamó poderosamente la atención el detalle de que las páginas no estuvieran separadas entre sí, entonces no sabía que eso tenía un nombre y que era intencional, pero lo que si comprendí con ese detalle era que a ese libro nunca lo habían leído, era virgen y era para mí … ese libro era un intonso[2] (esta palabra me la enseñó un viejo librero de sebo)…  tenía 17 años y me lo llevé a mi casa, en donde quedó olvidado un año mientras realizaba uno de mis recordados  y excitantes viajes (al menos para mí lo eran).

Había vuelto y me había vuelto a ir, esta vez ya no eran las colinas y los lagos de los Berkshires quienes me esperaban, sino el altiplano peruano –boliviano, y esa vez no me olvidé de Knut ni de su libro,  tenía 18 años, casi por cumplir los 19 (en primera persona) cuando descubrí a Hamsun y a su potente obra literaria viajando en un bus hacia La Paz (rodeado de coyas y un par de turistas holandeses) en medio de un frío desmedido junto al lago Titicaca.

Casi haciendo malabares con una navaja de mano fui separando, desflorando una a una las páginas de esa hermosa, vital y fuerte novela. Y comencé con la lectura que se extendería desde los alucinantes paisajes de la frontera peruano-boliviana con un Titicaca y unos nevados eternos reflejados en sus zafíreas y apacibles aguas que más hacían sentirme en la Luna que en el corazón del continente sudamericano…  avancé hasta concluirlo en el cálido chaco boliviano.

Bastaba leer una de sus página para ubicarme en Nordland, el realismo nietzscheano que evocaban las palabras de Hamsun es único, casi irrepetible diría, sus descripciones del entorno, desde los bosques hasta de  las piedras, pasando por la muerte y las escopetas, cada cosa era una realidad palpable en mi imaginación, han pasado 7 años desde que leí Pan y aún recuerdo muchos de sus detalles como si los hubiera leído apenas ayer (aunque muchos otros los he olvidado ya). Sin embargo, eso no fue lo que me unió irremediablemente a Hamsun; fue Glahn, fue el mismo Hamsun que era su personaje en el libro y en mi viaje íntimo, y que estoy seguro hubiera preferido que más que hablar o escribir del teniente Thomas Glanh, simplemente habláramos del Thomas a secas de la novela. Fue Thomas a quién me parecía tanto, fue su fiel perro Esopo y  su lance con Eva y Eduarda (Edvarda) quienes me atraparon. Casi tan misterioso como yo, el joven Thomas se mostraba, apenas soltaba datos de su vida pasada en las líneas que estrujaban mis ojos, huyente se fue al norte, huyente yo me iba al sur… mejor que especular sobre sí mismo, él se dedicaba a vivir y a gozar de la caza, la pesca, las excursiones con su perro  y la perenne contemplación de la Naturaleza que lo atrapaba a él como a mí me atrapaba su personaje.

La profunda unión con la Naturaleza: Pan y su panteísmo, vivía en los bosques y en las selvas, vagando con las bestias y persiguiendo a las ninfas, ahuyentado a aquellos humanos que se atrevían irrumpir en sus posesiones, el dios de los pastores y los rebaños, dios de la fertilidad, dios de la sexualidad masculina desenfrenada: Thomas y su Naturaleza, el dios y su personaje, Hamsun y yo. Un dios hecho mortal, alejado de los lujos divinos en medio de su historia terrenal.  Pan para mí es la apología del vitalismo, del vitalismo sano que lleva a los hombres a reencontrarse consigo mismo, del vitalismo que lleva a la trascendencia. Thomas Glahn, miembro de la corte de Dionisio, falto de lo que hoy llaman “inteligencia emocional”, “torpe” en el trato social humano como dirían los viejos, prefiere vivir alejado de lo que se llama civilización, se siente mucho más cómodo así, solo el afán de perseguir a las ninfas lo devuelve a los otros.  En un norte perdido de la Noruega del siglo XIX o en un sur descubierto de la América del Sur del Siglo XXI.

Thomas, oscuro personaje para algunos, para mí fue una fuente de luz estimulante, una corroboración de un camino, de una vía para aquellos que están más allá de la humanidad… él ve como causas pérdidas los encuentros con los humanos, con los otros. Glahn sabe que el amor conduce al desengaño y que sólo un gran amor es capaz de hacer olvidar ese desengaño, para precipitarlo más tarde en uno mayor, en uno suprahumano. Eva lo aguarda y Edvarda lo exaspera. Es la Naturaleza da la cual no le gusta formar parte, es la Naturaleza a la cual no pertenece.

Glahn orgulloso de ti, fuiste la dicha y la tragedia de tu autor, fuiste escuela para mí, tu gozo de la naturaleza siempre será mío, así como tu ira transformada en alegría. Perpetuamente serás recordado, nunca te olvidaré, aunque hace mucho ya te he superado.

Esto no es crítica literaria, esto es la desvirgación de un libro.

Por Francisco Núñez Proaño

Tapa de la novela Pan de Knut Hamsun.


[1] PAN de Knut Hamsun, editado por Biblioteca Nueva, Madrid, circa 1930. Traducción de Alfonso Hernández-Catá, quien se lleva un mérito especial por la excelente  traducción. Esta novela fue una de las principales que merecieron el otorgamiento del premio Nobel de literatura a Hamsun.

[2] Un libro intonso es aquel cuyos cuadernillos son producto del plegado de un pliego de mayor tamaño y sus bordes no son refinados, es decir, no pasan por el proceso de corte que dota a las hojas de uniformidad. Tradicionalmente el libro intonso resulta especial porque las páginas que no han sido separadas bajo procesos de corte mecánico deben ser divididas manualmente mediante el uso de una cuchilla o un abrecartas. Detalle por el cual estos libros son considerados un exquisito objeto de gran valor estético, pues emula las ediciones antiguas en las que predominaba el acabado rústico.