coterraneus – el blog de Francisco Núñez del Arco Proaño


Historia Secreta del Ecuador. HISTORIA SECRETA DE AMÉRICA -14-.

Lectores todos:

Comparto con ustedes este artículo publicado en el último número de la revista Barranco.

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Historia Secreta del Ecuador 

Por Francisco Núñez Proaño.

 

Fotografía de Gabriel González.

Tres casos:

Su manera de ser era bien densa; lucía como una gran señora, o como una “ñapanga” cualquiera; bailaba con igual perfección el minuet o la “cachuca” (el cancán). Reclusa en un convento y secuestrada por un amante poco después.

Casada con un médico inglés a quien abandonó a penas se presentó la oportunidad, conocida por liberada sexual y por tener bien puesta los pantalones. Lesbiana, zoofílica y orgiástica, no solo heroína y prócer sino precursora de los movimientos GLBT…“la loca” le decían algunos: “Hay que saber que ella nunca se separaba de una joven esclava… Ella era la sombra de su ama; tal vez también… la amante de su ama” A quien aduzco no es ni más ni menos, que la “Libertadora del Libertador”: Manuelita Sáenz…

Mujer activa, metódica y apasionada; se enseñoreó como la preferida del pana Simón, “la amante tutelar”, cuidaba del Libertador en cada acción política que realizaba. Llegó a enloquecer por Bolívar, en una ocasión lo arañó brutalmente por un arete encontrado en su lecho. Entre las hazañas de la coronel recordamos una espectacular bacanal en el salto del Tequendama, “él o ella” supo batirse sola con hombres de Estado y de armas (entre ellos el almirante Illingwonrth), borracha hasta el extremo casi muere por el exceso y la exacerbación de sus sentidos: Manuelita al filo del barranco, “de pie… haciendo gestos muy peligrosos… el doctor Cheyne comprendió el peligro que corría esta loca y bebida mujer, se prendió a un árbol mientras enrollaba a su brazo izquierdo las largas y magnificas trenzas de la imprudente que parecía resuelta a saltar al vacío”.

Bolívar en una ocasión despachó a su querida Manuelita al Ecuador, quien al desembarcar en Guayaquil partió hacia Quito acompañada de una escolta de 4 granaderos escogidos por ella misma, entre los mejores parecidos del escuadrón; marcharon en jornadas cortas, “sin otra sirvienta que su mulata y en cinco días llegó a su ciudad natal. Una indiscreción del brigadier hizo que se conocieran los incidentes eróticos del camino”. Entonces, Bolívar le pidió que se fuera con su marido. “Ella adoraba los animales y era dueña de un osezno…Una mañana hice una visita a Manuelita y como no se había levantado todavía, tuve que entrar a la alcoba y vi una escena aterradora, el oso estaba tendido sobre su ama, con sus horribles garras posadas en sus senos”…“Vea Ud., decía Manuelita, mostrándome sus pechos, no estoy herida”. Se dijo de ella: “es un amigo seguro, pero una amante infiel”.  Su vida fue excéntrica… “Nunca intentó esconder la ligereza de sus actos; éramos sus confesores y la adorábamos. Bolívar la idolatraba y la celaba al exceso.” Le debemos a Jean Baptiste Boussingault estas citas.

El historiador colombiano Isidoro Medina afirma que “el Libertador” era maníaco depresivo con tendencias genocidas. Veamos uno de los más tétricos episodios protagonizado por Bolívar, donde no mostró piedad alguna: “El primero de febrero de 1814, el realista Boves tomó rumbo a Caracas con su caballería…El patriota Campo Elías intenta detenerlos en La Puerta… es derrotado. Bolívar, al ser informado de este acontecimiento, concentra sus tropas en Valencia… Entonces, en La Guaira, llena de prisioneros y pocas tropas, decide que el único camino es el fusilamiento, incluido el de los enfermos. Arismendi, aterrorizado por la magnitud de la masacre que se iba a perpetrar a instancias de Bolívar, amenaza con no cumplir la orden, pero el Libertador insiste en que todos deben ser fusilados, sin perdón para nadie.” Nos da él mismo testimonio de sus humores en su última carta al general Flores, primer presidente del Ecuador: “V. sabe que yo he mandado 20 años y de ellos no he sacado más que pocos resultados ciertos. La América es ingobernable para nosotros. 2°. El que sirve una revolución ara en el mar. 3°. La única cosa que se puede hacer en América es emigrar. 4°. Este país caerá infaliblemente en manos de la multitud desenfrenada, para después pasar a tiranuelos casi imperceptibles, de todos los colores y razas. 5°. Devorados por todos los crímenes y extinguidos por la ferocidad, los europeos no se dignarán conquistarnos. 6°. Sí fuera posible que una parte del mundo volviera al caos primitivo, este sería el último período de la América.” Y Daniel O’ Leary, su edecán nos describe sus síntomas bipolares: “Su aspecto, cuando estaba de buen humor, era apacible, pero terrible cuando irritado: el cambio era increíble”.

Las relaciones del Ecuador con las potencias del Eje, sobre todo con la Alemania Nacionalsocialista fueron más que amistosas, desde un primer momento. Tal es así que durante el gobierno de Federico Páez en un acto casi insólito en el mundo, la Cancillería ecuatoriana -la única en América-  presidiendo la Asamblea y Consejo de la Sociedad de Naciones se negó a promover sanciones contra Alemania  por el quebrantamiento del “Dictado” de Versalles y finalmente dejó descabezado el consejo al no asistir más a las sesiones en Ginebra, de igual “sorprendente” manera reconoce y avala la invasión de Etiopía por parte de la Italia fascista, apoyando formalmente al gobierno italiano en este hecho. El Führer lo corrobora: “Serán mis sinceros esfuerzos de mantener y estrechar las relaciones entre nuestros países”. Adolf Hitler se refería así en una carta a José María Velasco Ibarra, de noviembre de 1934.

¿Manuelita Sáenz sexópata? ¿Bolívar bipolar y genocida?  ¿El Ecuador apoyó a los nazis y a los fascistas? Difícil de asimilarlo para los acostumbrados a una historia que más se asemeja a una historieta que a la realidad: personajes endiosados e idolatrados más por clubes de fans que por críticos; mitos afianzados en el poder, el miedo y la ignorancia o en la falsa ilustración… tal es el sustento de la historia oficial que a su vez sustenta el mito de la sociedad actual. Lo esencial de la historia y de sus procesos se pierden en los oropeles de los textos de colegio donde enseñan de héroes que no existieron y de una historia escrita para el gusto de los vencedores. Una revisión y una resistencia a las tesis históricas tradicionales se hacen necesarias para una comprensión plena de lo que somos. La historia oficial nos envenenó con falsos conceptos que se prestaron a todas las interpretaciones y que solo sirvieron a los dueños del poder, esta es el instrumento del poder: “Quien controla el pasado controla el futuro. Quien controla el presente controla el pasado”. (George Orwell).

 



A mí me criaron así.

A mí me criaron así.

“My favorite anecdote involved an exchange during the English Civil War between a Puritan general and a Royalist general. The Puritan general chided his enemy counterpart, saying, “your troops drink and whore.” The Royalist general replied, “Aye, they do, for they are men. But your troops are full of Pride and Rebellion, which are the sins of demons.”

A mí me criaron aprendiendo a amar a Dios, a la Patria y a la Sangre.

A mí me criaron hablando siempre la verdad así doliera y ofendiera a quien sea.

A mí me criaron enseñándome que la fidelidad[1] es virtud máxima del hombre, a ser leal conmigo mismo.

A mí me criaron para confrontar los problemas y dar la cara sin rehuir nunca.

A mí me criaron llamando las cosas por su nombre: A las fishficas se les dice fishficas, a los ladrones se les dice ladrones, y a las ratas se les dice ratas.

A mí me criaron enseñándome que el honor es un bien supremo del hombre, que ni a Dios pertenece.

A mí me criaron enseñándome que la palabra dada vale oro, y que hay que llevarla hasta las últimas consecuencias.

A mí me criaron para ser altivo y digno en donde estuviere, sin agachar la cabeza ni callarme la boca ante nadie ni nada.

A mí me criaron admirando a Velasco Ibarra porque a pesar de haber sido 5 veces presidente de la república, tenía que darle la vuelta a los cuellos de sus camisas.

A mí me criaron enseñándome que las cosas se hacen bien o no se hacen.

A mí me criaron para ir por todo o por nada, las medias tintas no son válidas para un hombre que se precia de ser hombre.

Y por esto mismo también me enseñaron a vivir sin mojigaterías, ni hipocresías, ni doble moral; pues siendo hombres y mujeres quienes me criaron, también supe de ellos sus defectos y sus virtudes y así:

Yo me crié escuchando a uno de mis abuelos contándome de cómo tenía que ir a sacar a mi bisabuelo de los mejores cabarets de Quito cuando mi bisabuela lo necesitaba.

Yo me crié atendiendo a otro de mis abuelos mientras me narraba como se había gastado la plata en sus vicios masculinos y haciéndolo siempre de frente sin querer ocultarlo a nadie.

Yo me crié aprendiendo a tomarme un trago, a lanzar un golpe y a pegar un tiro cuando es necesario.

Yo me crié sabiendo que todos somos falibles y perfectibles.

Yo me crié conociendo que esos hombres de vicios masculinos y de entereza viril, venían de familias que habían dado su vida por la Patria; entregando plata, bienes y personas para las causas que ellos consideraban justas, muchas veces enfrentadas entre sí.

Yo me crié con la conciencia clara que debo mostrar lo que soy donde estoy y como sea,  enalteciendo mis virtudes y corrigiendo mis defectos y fallas.

Yo me crié sabiendo que uno nace y muere solo, y que uno solo se debe a Dios y a uno mismo, porque al final de los días, el mayor juez de mí seré yo mismo.

Y a mí me criaron haciéndome saber que no puedo juzgar a los hombres en su fuero íntimo, pero que si puedo y debo juzgar sus acciones para bien y para mal, para reprobarlas o para admirarlas.

Vivimos en una sociedad pacata, mojigata e hipócrita, dada de liberal o liberada en donde poner en práctica las formas como me criaron no solo que generan polémica, sino que escandalizan, provocan rechazo y miedo. Nunca seré, ni seremos como el resto.  Ante esto debo decir: A mí me criaron así y se la aguantan.

Por Francisco Núñez Proaño.    


[1] Fidelidad a quién soy, a quienes y a lo que me debo por sobre todo. Fidelidad a quien es cada uno. Agradecería que se ahorren comentarios sobre la fidelidad burguesa – sexual y relacionados etc.