coterraneus – el blog de Francisco Núñez del Arco Proaño


Renuncia a la Sociedad de Estudios Históricos del Ecuador.

HE RENUNCIADO EL DÍA DE HOY A LA SOCIEDAD DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DEL ECUADOR EN LOS SIGUIENTES TÉRMINOS:

Quito D.M., 27 de junio de 2012

Señor
Daniel López
Presidente de la Sociedad de Estudios Históricos del Ecuador
Presente

De mis consideraciones:

Hace tres años, motivados por un común amor a las ciencias históricas y la búsqueda de encontrar los aspectos inherentes a la trascendencia de aquellos hechos que cambiaron inexorablemente el devenir de nuestro país y nuestro mundo, emprendimos el proyecto de constituir una unión entre personas que aprovechando la energía y el tesón de la juventud sirviera como motor para acercar la historia a nuestros contemporáneos, que contagiados por los efímeros arquetipos de la modernidad han olvidado el dar una mirada hacia su pasado para construir y defender los altos ideales por los cuales se ha desarrollado el hombre. De esa manera se fue edificando la Sociedad de Estudios Históricos del Ecuador.

Es así que durante el segundo semestre de 2009 y el primero de 2010 se fueron efectuando varias reuniones con el afán de dar forma a este proyecto que no hubiese sido posible sin el apoyo moral y los buenos oficios de grandes caballeros como el doctor Manuel de Guzmán Polanco y el doctor Marco Lara, que tuvieron como resultado la constitución de la SEHE y el posterior acuerdo con la Academia Nacional de Historia, que se formalizó en la ceremonia de agosto del 2010, augurándose así un futuro promisorio para esta novel organización, que tendría la misión de ser un referente académico dentro de nuestro país.

Debo referir que animado por este espíritu y en aras de profundizar los compromisos de agosto, emprendí algunos proyectos de investigación histórica y de rescate de autores necesarios en el esclarecimiento de los hechos pasados, sumando estas iniciativas enmarcadas en la SEHE a mis anteriores actividades personales en el campo histórico-cultural. De esa manera, bajo el auspicio y recomendación de la Academia Nacional de Historia, realizamos algunas investigaciones en el Perú y la Argentina relacionadas al proceso secesionista del Ecuador respecto de España, conocido por la historiografía oficial como independencia, obteniendo resultados remarcables y que permiten comprender de mejor manera nuestra realidad nacional, cuyas derivaciones han sido de alto interés para las autoridades académicas de esta importante entidad. Asimismo, en varias reuniones de nuestra Sociedad, propuse la realización de algunos propósitos para ir apuntalando nuestra organización en el concierto cultural de la comunidad, como por ejemplo, el mantenimiento sostenido de una bitácora electrónica (blog) con los trabajos de los diferentes miembros, así también como la realización de foros y círculos de debate sobre distintos tópicos de interés histórico nacional.

A pesar de que la SEHE nació como un visionario afán, en los meses posteriores a aquella ceremonia celebrada en la ANH, se evidenciaron los primeros problemas en el funcionamiento de la misma. Es verdad que el entusiasmo inicial fue siendo reemplazado por la desidia de algunos de los miembros de este organismo que finalmente conllevaron a su separación o expulsión del seno de la asamblea. Sin embargo, y porque la nobleza obliga a señalar la verdad, gran parte de este desencantamiento se debió al liderazgo (o mejor dicho a la falta de este) que ha guiado a la SEHE desde su conformación. La actitud sectaria, guiada por prejuicios absurdos llevó a alejar a miembros que podían ejercer una notable labor de las dignidades del directorio, cosa que se evidenció al dejar la regencia de los destinos de la organización, cuando el presidente se ausentó durante varios meses del país, a una persona que jamás participó activamente en los actos constitutivos de la Sociedad y que finalmente se escindió de la misma por su manifiesta incompetencia y pusilanimidad, que llevaron a la pérdida del favor de los miembros de la Academia Nacional de Historia respecto del compromiso y seriedad de todos nosotros con respecto al cumplimiento del convenio efectuado, haciendo eco de aquel viejo adagio cristiano que dice que la mujer honesta no solamente debe parecerlo sino serlo a través de la acción y la demostración positiva de la consecuencia del obrar con aquello que se vindica. Todo esto, ha generado ánimos nefastos que infectaron al resto de los miembros de la SEHE. Sin embargo, este fue tan solo el principio de varias demostraciones de un liderazgo débil y negativo que en vez de presentarse activo o por lo menos no obstaculizador de las iniciativas de los demás miembros por emprender decisiones en beneficio de la organización, debido a que en innumerables ocasiones se han trabado actividades propuestas, evidenciando una nula visión de liderazgo y crecimiento, por no decir ocultando enconos personales o complejos respecto al éxito ajeno. Pero aquello que en sobremanera evidencia la corta visión de liderazgo existente en la Sociedad, es la necedad en la persona del presidente de aceptar nuevos miembros en el seno de este organismo de personas por el solo hecho de no ser propuestos por la directiva, llegando a la ridícula actuación de pretender alterar las actas de las sesiones para pretender que dichas sugerencias jamás existieron. No quiero emitir un juicio apresurado respecto de este hecho, pero al parecer, existe un terror en la persona que preside la SEHE, respecto de perder hegemonía dentro de la misma.

Dado que mis principios obligan a que mi obrar sea consecuente con todo aquello que comprende mi naturaleza, porque realmente estoy comprometido con el ideal de la construcción de una verdadera historia para nuestro país, para América Hispana y para el Mundo, y siendo que, a mi pesar la Sociedad de Estudios Históricos del Ecuador en este momento no es nada más que una entidad muerta por mano propia de quien la dirige, no veo otro camino que renunciar a la misma por medio de la presente, augurando que un nuevo liderazgo pueda recomponer aquel objetivo primo que fue fundamento de su existencia.

Quiero cerrar esta misiva, citando al escritor alemán Bertolt Brecht, quien afirmaba que “quien no conoce la verdad es tan solo un zoquete, pero quien la conoce y la llama mentira es un criminal”, haciéndose necesario decir también que el honor se obtiene por la espada y no a través de sínodos ocultos y caretas forjadas con la hipocresía.

Atentamente,

Francisco M. Núñez Proaño


1 comentario so far
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No me pude inscribir en su blog, Paco. Lamentable siempre la presencia de la mediocridad humana que obstaculiza avances. Será por cosas asi que hay tan pocos grupos culturales? Cuando se crean asociaciones con el fin de hacer fiestas, bailes, y existir oscuramente, siempre perduran. Pero cuando se forman grupos con fines más cualitativos, aparecen las dificultades. El sabotaje implícito de los inhabilitados para la investigación y el debate. Seres que se amparan en la monotonía y en lo gris para buscar su estático beneficio intrascendente. Deberán formar una nueva Sociedad. O le tocará continuar solo, que es lo usual. Ayúdeme a inscribirme. Un abrazo.

Comentario por carlos Enrique Lasso Cueva




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