coterraneus – el blog de Francisco Núñez del Arco Proaño


¿QUIÉN ES EL SANTIAGUISTA QUITEÑO EN LA REGLA DE SAN AGUSTÍN?

¿QUIÉN ES EL SANTIAGUISTA QUITEÑO EN LA REGLA DE SAN AGUSTÍN?

En la esquina inferior derecha del monumental cuadro “LA REGLA DE SAN  AGUSTÍN”, del gran pintor quiteño Miguel de Santiago, pintado por él y sus talleristas entre 1656 y 1658, que se encuentra actualmente (2015) en la iglesia de San Agustín de Quito, se observa un altivo grupo de caballeros y cruzados, destacándose entre estos un santiaguista con el hábito blanco de su Orden, tradicionalmente adornado con el distintivo de la misma: la cruz latina de gules simulando una espada , con los brazos rematados en flor de lis y una panela a modo de empuñadura.

caballeros_quito_1658

¿Es el quiteño Juan de Villacís Carvajal, el Caballero de la Orden de Santiago del cuadro “La Regla de San Agustín” de Miguel de Santiago?

Se conoce que efectivamente Miguel de Santiago utilizaba a modelos vivos para sus pinturas, en este caso sabemos que la parte superior del cuadro se inspira en un grabado, mientras la inferior es una representación de personajes basados en modelos quiteños que vivían por entonces.

La figura del Caballero de Santiago se destaca por sobre todas las demás del grupo referido por su posición, tamaño y simbolismo; sostiene con su mano izquierda un escudo donde la inscripción reza en latín: Orden Ecuestre de Santiago. Se encuentra señalando a San Agustín, en el centro del cuadro, con el dedo índice de su mano derecha, manifestando el poder que tiene en su palabra, en lo que se conoce como Declamatio -forma de expresión  en las artes plásticas-, teniendo así primacía por sobre las demás figuras, y por sobre todo viste un hábito de una orden hispánica utilizado en la época, a diferencia de los otros que sirven como formas de otras órdenes extranjeras –no españolas- y que no visten hábito, sino uniformes con las cruces insignias de sus órdenes. Evidenciando así que los pintados utilizaron las prendas que observamos hoy en día para el motivo, y seguramente en la mayoría de casos las cruces y referencias a las demás órdenes militares-religiosas fueron inspiradas en fuentes impresas, a pesar de lo cual, sin duda alguna, debieron haber vivido entonces caballeros de otras Órdenes hispánicas y no hispánicas (aunque la regulación para el uso de hábitos nobiliarios extranjeros era severa y de hecho algunas Órdenes estaban prohibidas en América), no nativos de Quito en la ciudad en ese momento y que pudieron haber servido o no como modelos del mentado cuadro. La movilidad humana, como se diría hoy, en la época hispánica era sorprendente. Por lo mismo, realmente el único hábito que se vistió efectivamente para posar en ese momento era el de la Orden de Santiago, vestido por un Caballero quiteño o bien foráneo, pero residente en Quito, de esa Orden. Me inclino a pensar que el modelo era quiteño nativo, debido a que no he podido encontrar información sobre caballeros santiaguistas no quiteños en esos años en nuestra ciudad.

Guillermo Lohmann Villena, en su libro “Los Americanos en las Órdenes Nobiliarias (1529-1900)”, en el primer tomo referente específicamente a la Orden de Santiago, nos indica a cinco quiteños que profesaron el hábito de Santiago durante el período en el que el cuadro fue pintado, 1656-1658: Antonio de Aguiar, quien para la fecha residía en Madrid; Pedro Luis de Guzmán, el primer candidato; Juan Sáez de Aramburu y Alcega, quien por 1639 era Corregidor de Porco en Potosí (atual Bolivia), no existiendo constancia de que haya regresado a Quito; Francisco de Villacís el segundo candidato y finalmente Juan de Villacís, hermano del anterior y tercer candidato.

Lohmann indica que Guzmán había nacido hacia 1590, es decir para 1656 habría tenido 66 años, edad provecta que de ninguna forma refleja el santiaguista del cuadro. Conozco que Francisco de Villacís Carvajal nació por 1600 y que su hermano completo, Juan, nació después. Debido a la fisionomía del retratado que aparenta un hombre maduro de mediana edad, en pleno esplendor de su vida (entonces por sobre los 55 años la gente era considerada vieja, anciana según el criterio) y dadas las demás concomitancias del caso -obviando el parecido físico con la escultura de uno de los Villacís que se conserva en la capilla del mismo nombre de la iglesia de San Francisco en Quito-, me inclino a pensar que el Caballero de la Orden de Santiago retratado en “LA REGLA DE SAN AGUSTÍN” de Miguel de Santiago, era el quiteño Juan de Villacís Carvajal, representante de esa nobleza caballeresca criolla que había demostrado y demostraría más adelante, un siglo y medio después, ser la más fiel a la Monarquía Hispánica en su ancha extensión quitense donde los títulos de Castilla resultaron tan flacos, tan levantiscos y tan poco nobles cuando las tablas ardieron.

Francisco Núñez del Arco Proaño (2015-01-12)


Dejar un comentario so far
Deja un comentario



Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s



A %d blogueros les gusta esto: