coterraneus – el blog de Francisco Núñez del Arco Proaño


TENGO QUE AGRADECERLE A ALFARO

TENGO QUE AGRADECERLE A ALFARO: Ahora que se ha hecho oficial la visita del Papa Francisco al Ecuador en julio del presente año, se debe exigir a las autoridades públicas del Estado nacional y del gobierno local de Quito y demás municipios que visite el Obispo de Roma, que respeten la laicidad plena de las instituciones públicas consagrada en la Constitución de la República. En lo personal me parece un espectáculo demagógico del peor tipo ver al presidente o al alcalde de Quito desviviéndose por figurar junto al monarca de la Iglesia Católica en acto claramente propagandístico, que por muy Jefe de otro Estado que sea y con todo el protocolo que merece por esto, no deja de ser el representante de una religión, la cual profesan buena parte de los ecuatorianos, religión que de ninguna forma por mayoritaria o no que sea, pueda o deba servir para el condicionamiento político de los ciudadanos en base a la relación que los mandatarios tengan con ésta o sus representantes. Si hablamos de democracia y representatividad -tan cacareadas por todos a cada instante- y su coherencia, las cosas son así de claras: las autoridades nacionales y locales han sido electas bajo el marco constitucional y legal laico aprobado por la mayoría del país en referéndum hace pocos años. Fomentar, promocionar o auspiciar explícita o tácitamente a cualquier religión desde el Estado por los medios que sean, es un acto inconstitucional. En términos históricos con todo en lo que ha devenido la estructura de la Iglesia Católica, tengo que agradecerle a Eloy Alfaro -sí, están leyendo bien-, por haber separado la Iglesia del Estado en su momento, nos dio una libertad histórica de la que no gozan otros Estados en la región todavía hoy -a pesar de los formulismo legales-, y de la cual lamentablemente no nos hemos valido todavía como corresponde. Retardar los procesos o resistirlos es persistir en un error de irrealidad socio-política. Como Jefe de otro Estado el Papa se merece todo el recibimiento que el protocolo diplomático así lo indica, pero hasta ahí, los gastos para “misas campales” o demás actos religiosos no pueden ni deben ser costeados ni por el gobierno nacional ni por los gobiernos locales. Sería una lástima que los que se llenan la boca de democracia y respeto a las instituciones hagan a un lado el estricto sentido laico de la cosa pública en la República del Ecuador.


Dejar un comentario so far
Deja un comentario



Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s



A %d blogueros les gusta esto: