coterraneus – el blog de Francisco Núñez del Arco Proaño


¡La muerte no se detendrá en nosotros!

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HOMENAJE PÓSTUMO AL SEÑOR DON

DIEGO PATRICIO LÓPEZ MÁRQUEZ,

MI HERMANO, EN EL PRIMER MES DE SU FALLECIMIENTO

 

«¡Qué desgracia vivir en esta época maligna, los jóvenes perecen y los viejos perduran!»

«La edad promedio de un hombre en la Edad de Bronce era dieciocho años; en la era romana, veintidós. El paraíso debe haber sido hermoso entonces.»

«…pero dixo Tulio que mejor lo podieran decir; ca (porque) muchas cosas ha home de facer por su amigo que non las farie por si mesmo: et por ende dixo que home ha de amara a su amigo tanto cuanto él debie amar a si mesmo. Et porque en este tiempo se fallan pocos los que así quieren amar, por ende son pocos los amigos que hayan en si complida amistad… Pero con todo eso bien debe home poner su persona o su haber a peligro de muerte o de perdimiento por amparanza de su amigo et de lo suyo cuando meester  le fuere.»

Alfonso X, el Sabio; Libro de las Partidas, Partida IV – La Amistad, Como el home debe amar a su amigo

¡La muerte no se detendrá en nosotros!

Sangre escriben mis letras y lágrimas llora mi corazón. La vida me dio un hermano y la muerte me lo quitó. La vida me dio un compañero y la muerte se lo llevó. La vida me dio un par y la muerte me lo arrebató. El espíritu superó a la carne y lo que debía estar unido se unió. No entiendo, empero, ¿por qué nos dejaste? ¿Por qué te fuiste tan pronto? ¿Por qué? No lo entiendo. No entiendo nada. Tu muerte cercana, tan cercana, tan extraña, tan propia a mí… tan surrealmente nuestra, tan irrealmente nuestra. ¿Y qué es el hombre? Sino follaje efímero del árbol de la vida… ¡No tienes idea cómo he quedado! Ni tus padres, ni tus hermanos, ni tus mujeres ten han sentido como yo. Todo es tan extraño, todo tan cercano. Mi interior trémolo como si te hubiera vivido, como si tú hubieras sido yo, como si yo hubiera sido tú, como si ambos fuésemos el mismo. Y he llorado, y lloro desconsolado, y he temblado y me he sentido un cobarde. Estoy solo.

Podrías haber hecho mucho, tenías mucho más por dar, pero como un espíritu generoso lo has dado todo de una sola vez, consumiendo tu vida en un instante. Las palabras son un engaño, sólo las acciones son verdad. Acciones románticas, ilusas y hasta ingenuas como las tuyas, pero acciones al fin de cuenta, acciones que, insisto, nos demuestran que somos unos cobardes, tan cobardes que tenemos que escribir en plural para no decir: ¡soy un cobarde! El absurdo de la irrealidad de lo acometido se expresa al escribir estas mismas líneas. No creí que pudiera pasarme, pero nada ya tiene más sentido para mí.

Desde la Antigüedad clásica hasta el Medioevo y nuestros tiempos, los sabios han entendido que al amigo hay que amarlo como a uno mismo, yo no lo entendí, lo viví contigo. Los nuestros no son solamente nuestros familiares, hay lazos más profundos que los de la sangre, existen vínculos más fuertes que la sangre, yo era tu guía, pero ahora tú eres es el mío. No me aferro a tu muerte, me sostengo en tu vida. Yo he buscado toda la vida a quien servir, ahora lo he encontrado. Tengo tanto que aprender de tu vida, ahora tú eres mi maestro. No importa lo que pase, es así.

Diego, te amo, te amo como a mí mismo, donde estés te sigo amando y el amor que tengo y tu amor hacia mí es lo único que me mantiene en pie, aunque me he caído, cuando creía que ya no podía hacerlo; me he destrozado, cuando pensé que ya estaba roto; aunque he colapsado, cuando pensé que no había más diques que contener; tu amor es lo único que me mantiene y donde estés, allí estoy contigo. Tú eres mi fortaleza y yo seguiré contigo por siempre. Amar es liberar, tu liberación que sea la nuestra. Como canta la canción: Nos ahogaremos juntos, en aguas que todos quieren probar, sin importarnos como es el final. No hay otras vías, tierra nada más. Caminaremos juntos, escaparemos de la realidad, si tropezamos no nos doler.á No existen cuerpos, almas nada más. Transformaremos mundos. Inventaremos mares que cruzar. Si nos perdemos nada pasará. Ahora lo entiendo, amar es liberar… Eres sangre tibia Y yo, me siento vivo…

Diego López, ¿quién hubiera pensado que estos versos se harían realidad en ti, en nosotros? ¿Quién lo hubiera pensado?  ¡Qué estos versos se hagan realidad en ti, se hagan realidad en nosotros!

CONJURA

Si pensáramos que todo se termina con nosotros.

Si creyéramos que todo culmina con la muerte.

No estaríamos aquí.

Cuando no existan más nuestros cuerpos,

y dentro de ellos no habite más el alma.

Sucederá lo eterno, habrá lo permanente.

Pasará de mano el testimonio.

Ya vendrán otros que hablarán de Dios y de la Patria,

Y otros que desde el sacrificio se lanzarán

A lo audaz, a lo heroico, a lo santo.

Y si hemos vivido como era debido,

Si hemos vivido verdaderamente expresando lo eterno,

Manifestándolo en cada acto,

La muerte no se detendrá en nosotros.

No terminaremos ni en el luto ni el llanto,

Esas son las apariencias que engañan,

Viviremos.

No hay duda. ¡Viviremos!

Amigo.

Demás está decirte que esto es tuyo,

Te lo dejo para siempre.

Para vos. Para los nuestros.

Nosotros sabemos bien de qué se trata,

No hay lugar para la mediocridad.

No hay rincón para la cobardía.

No lo olvides

Si te dicen que he tranzado, es mentira.

Si me dan por vencido, se equivocan.

Si te dicen que he muerto, desconfía.

Si en tu mente ya cansada y confundida,

No encuentras razón para seguir luchando,

¡No te rindas!

Lucha por mí que ya he partido…

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—*—

Al pasar por la ciudad de Troya, Alejandro honró la sagrada tumba del héroe Aquiles, y Hefestión la del amigo de aquel, Patroclo. Tras la batalla de Issos, Alejandro y Hefestión fueron a inspeccionar el botín ganado, que incluía al harén real. Uno de los episodios mejor conocidos de la vida de Hefestión tuvo lugar cuando ambos conocieron a Estatira y Sisigambis, respectivamente la mujer embarazada de Darío III Codomano y la madre de éste. Mirando a ambos hombres, la reina madre mostró sus respetos postrándose ante Hefestión, quien era el más alto y bello, y, según la lógica persa, el más impresionante de los dos debía ser el rey. Comprendiendo por los gestos que el séquito le hacía que se había equivocado, comenzó otra prosternación ante Alejandro. Este, levantándola, la corrigió diciendo: «No te preocupes, madre, no has cometido ningún error. Hefestión es como yo mismo.»

Como Alejandro a Hefestión, a ti Diego, te lloraré y te rendiré homenaje el resto de mi vida hasta cuando volvamos a estar juntos. No, no le tengo miedo a la muerte, tengo miedo a vivir sin los míos, sin los nuestros. Esto es propiamente una tragedia.

Diego, eres ireemplazable, eres una pérdida inconmensurable para tu familia, para los suyos, para mí, para el país, para el mundo entero. Mas, su amor es más fuerte, el amor es más fuerte que la muerte, lo dice la Biblia misma, y así nos acompaña todavía de forma extraña. Pero esto es una tragedia, es propiamente una tragedia a lo griega. Este mundo no tiene sentido.

La vida es injusta, perfectamente injusta. Dios es vida y muerte, es día y es noche, es orden y caos, es justicia e injusticia. Si la injusticia no existiera, los hombres ni siquiera sabríamos lo que es la justicia. Trance injusto en extremo es la pérdida de tu vida en la flor de la juventud, Diego, compañero, amigo, hermano y por sobre todo par. Encontrarte fue una bendición, un bálsamo en medio del desierto, del desierto que se extiende hasta el final. Tu muerte es una prueba y un durísimo castigo. No comprendo, no entendemos tu desaparición física tan abrupta e inesperada, nos sobrepasa y la herida dejada por tu partida no sanará en ésta vida, debemos aprender a vivir con ésta, si es que es posible aprender tal cosa, mas con el vate como que podríamos proclamar, sin querer ser temerarios, aun temiendo serlo: «Y los hados de América se cumplieron». Se están cumpliendo en nosotros.

Para los romanos, los vínculos adoptivos eran mayores y más fuertes que los de la sangre… Mi hermano, Santiago, que también es el tuyo, a lo lejos donde se encuentra ha dicho de ti: «Su canción no es la una vida humana. ¡Diego! Tu canto es el coro reverencial del cosmos que viva a lo Sublime. Eres el soplar del viento, eres el trinar de las aves matutinas, eres la orquesta nocturna de los místicos saltamontes ¡Eres! ¡Tú eres! ¡Uno de muchos que estamos y vendremos a este mundo bajo la égida de la Libertad!»

La libertad es para los libres. Y el día de la liberación final es la muerte, la trascendencia de esta naturaleza condicionada, de esta naturaleza mortal.

Recuerda que morirás, recuerden que moriremos, entonces seremos libres. De alguna manera hemos dejado de vivir ya, de alguna manera somos parcialmente libres, sólo tiene que morir la parte que falta. Entonces seremos libres plenamente. Vivir también es morir, pero la reflexión del hombre virtuoso es sobre la vida, no sobre la muerte, sobre la vida que es el camino hacia la muerte, puesto que no es posible tener absoluta y exactísima certeza de lo que venga después de esta vida, por esto me aferro a tu vida, Diego, a tu vida y no a tu muerte.

El dolor por la partida de un par yace en la irremplazabilidad de éste, puesto que lógica, necesaria y naturalmente, no hay otro como él.

Memento mori, memento mori, «recuerda que eres mortal», le susurraba el esclavo al oído del general romano vencedor, le susurraba esas palabras para recordarle su condición humana, su estado mortal, su naturaleza libre. Memento mori, recuerda que moriré, recuerden que moriremos, entonces seremos libres. Entonces nos reuniremos nuevamente. Sólo te pedimos que nos esperes, para cuando llegado el momento nos guíes por la senda preparada por ti, hombre libre, esa senda del sacrificio que es el amor, para que como hemos repetido estos días, hoy especialmente al mes de tu desaparición física, en un domingo solar, luminoso, triunfal, te repitamos: Diego te amo, Diego te amamos. Como tuve el privilegio de decírtelo tantas veces en vida.

Sólo tres existencias me honran y me enorgullecen como ecuatoriano, una de esas es la tuya, ninguna es la mía. Fuiste en esta condición humana, débil en algunas cosas, fuerte en las más, pero como comentábamos con los nuestros, no conocimos miserias humanas en ti, ser excepcional que en las contingencias, en las circunstancias, en el devenir humano no poseíste miserias, caballero quiteño a carta cabal, noble del espíritu, señor de la tierra, modelo de criollo, te miramos con todas las nuestras, con todas esas miserias que nos confirman la existencia en este plano, te miramos con admiración, admiramos tu nobleza, tu voluntad, tu amor infinito. Fuiste el primero de los nuestros en irte. Guíanos desde donde estés, guíanos desde ahora en adelante, danos el sentido que parece perdido, bríndanos la certeza del amor más grande. El amor es liberación, la liberación es sacrificio, el sacrificio es para los fuertes. No, no es para todos, el amor es para los fuertes.

Quiero entonces, agradecer a todos quienes en estos momentos duros, durísimos, nos están acompañando, con voluntad firme, valentía plena y amor enorme para enfrentar esto, pero sobre todo quiero agradecerte a ti, agradecerte por haber existido, Diego. ¡Gracias, señor!

Y gracias a todos ustedes, compañeros, amigos, hermanos, pares, familia, no por mí, gracias porque con su ayuda, con su presencia, con su apoyo, estamos realizando lo que parecían palabras sonoras, nada más, y que ahora, en este preciso momento deben tener más sentido que nunca: Somos Nos. No, no estoy solo, no estamos solos, estamos contigo, y tú, Diego, tú Diego estás con nosotros, estás presente, y no de forma figurada, y no sólo en la memoria, y tampoco en este mundo, pero estás presente, presente entre nosotros y más allá todavía.

Paz total, tranquilidad absoluta, descanso final, sólo los tendremos en la tumba, mientras tanto no nos queda más que luchar, no nos queda más que seguir luchando. Vita est militia hominis super terram, dice el libro de Job.

—*—

Lejos, lejos, en el centro del Universo, las raíces del amor, brotaron un día. Y lejos, lejos, en un punto muy avanzado del tiempo ésta Tierra se formó, y de manera misteriosa el hombre habitó ésta Tierra, y de manera misteriosa el hombre fue mortal, y el hombre amó y sufrió porque amó. Es tan maravillosa la gracia del hombre, que puede convertir al llanto en risa, que puede convertir al sufrimiento en regocijo, que puede convertir la alegría en calma. Vivimos la ausencia de la virtud, de la luz del Principio, pero la ignorancia nos hace creer que esa luz está perdida. La ignorancia es mentira. El único poder humano es el amor, amor para enfrentar las vicisitudes de la vida, amor para enfrentar al mismo sufrimiento. Ahora, muchas de las cosas que digo, pueden parecer no tener sentido, ni para mí mismo, estamos golpeados, estamos heridos, y como heridos, estamos confundidos… pero no perdamos el centro, no perdamos el camino, no perdamos la esencia. El sufrimiento se alimenta de sufrimiento, nosotros somos liberación, como diría nuestro hermano caído: Nosotros somos más.

Un instante de eternidad, eso ha sido tu amistad para mí. Un instante de eternidad donde nos volveremos a encontrar. Un instante de eternidad ha sido conocerte. Agradezco al Cielo por tu existencia.

Y lo dijo el poeta, otro creador: La verdadera casa del señor del amor Divino no es una ciudad, ni un país, ni ningún otro sitio sobre la tierra, sino los corazones de aquellos que están sedientos del vino del amor. Más allá de las ideas de actuar bien y actuar mal, se extiende un campo. Allí nos encontraremos. Más allá de las ideas de actuar correcta o incorrectamente, existe un campo. Y es allí donde me reuniré contigo. Mucho más allá de las ideas de lo que está mal y de lo que está bien, hay un lugar. Te conoceré allí. No pruebes una mirada sobre mi dorado rostro, porque tengo piernas de hierro. ¿Por qué debo buscarlo? Soy el mismo, soy como él. Su esencia habla a través de mí. ¡Me he estado buscando! Más allá del bien y del mal se extiende un jardín, allí nos encontraremos.

Todo lo que vivimos , experimentamos y nos enseñamos mutuamente es inenarrable, todo el amor que nos brindamos, sólo viviéndolo se lo podría entender de alguna forma. Amar es buscar y ser buscado al mismo tiempo, y solamente el amor puede llevarnos a estar juntos todos nuevamente, para que la herida sane, mientras tanto debemos, así de deber, debemos seguir viviendo y luchando y amando, a nosotros mismos primero y a los demás en su justo grado por extensión y añadidura. Diego, estás en mi corazón  y lo estarás siempre, aun cuando sea incapaz de comprender aquello, aun cuando te añore el resto de mi vida. Tu vida no ha sido en vano.

Diego, señor, como nos tratamos entre nosotros en nuestra sublime intimidad, le seguiré amando hasta el final de los tiempos y más allá todavía, hasta donde nada más quede, NADA, sólo amor. Dios es amor y allí estaré esperándole cuando llegue el momento y regrese a mí y yo regrese a usted sin forma, aprendido de amor y eternidades como usted, y podamos decir alma con alma, espíritu con espíritu, YO SOY… YA… NOSOTROS SOMOS, SOMOS NOS… Yo sigo aprendiendo, sigo aprendiendo, ¡cómo me hace falta usted! ¡Cómo le necesito!… ¡Cómo duele aprender!

DIEGO, SEÑOR, USTED NO ES PASADO, USTED ES ETERNO PRESENTE, SIEMPRE LO SERÁ.

¡DIEGO PATRICIO LÓPEZ MÁRQUEZ! ¡PRESENTE!

diego_lopez

Tu amigo, tu hermano, tu compañero eterno,

Francisco Núñez del Arco Proaño, simplemente Francisco.

San Francisco de Quito, 22 de Diciembre de 2015

¡Los lobos están de fiesta, están gritando tu nombre otra vez!


2 comentarios so far
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Mi más sentido pésame a su familia por el obito de tan prometedor jóven ecuatoriano, que Dios le acoja en su seno y a su familia le deseo acepte este hecho cómo una bendición de Dios. Comprendo este inmenso dolor…tem- bién pasé por éllo.

El 20 de enero de 2016, 18:43, “coterraneus – el blog de Francisco Núñez

Comentario por Antolin Morales Sancho

Querido Francisco,

Te vuelvo a reiterar mi pésame.

Como te dije, un hermano es un hermano, y si es hermano a partir de un lazo espiritual, termina siendo mas influyente en nuestra vida que un hermano de sangre. Por eso tenes este dolor tan traumatico por su perdida. Se te fue, literalmente, una parte importante de vos.

La vida se nos muestra como un caos constante. Estos sucesos son los que nos permite otorgarle un sentido a ese caos. Pero eso solo lo puede hacer uno mismo. El dolor es la materia prima de todas las creaciones. Deberás saber aprovecharlo.

Sabes bien que aca en Argentina tenes otro hermano que te acompaña hasta el fin de los días.

Te mando un fuerte abrazo y espero verte pronto.

Marcos

Comentario por Marcos




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