coterraneus – el blog de Francisco Núñez del Arco Proaño


Francisco sin tierra. -2-

Francisco sin tierra. -2-

Federico II Hohenstaufen: «stupor mundi».

“Olvidemos para siempre, señores, todo lo pasado; sacrifiquemos por la quietud de la Patria nuestros resentimientos individuales; sin venganzas, sin odios y sin rencores en la felicidad  de nuestros conciudadanos y su Pueblo de Quito y de la Provincia toda, sabed que moriré dichoso quando os vea felices”[1]

Juan Pío Montúfar. Marqués de Selva Alegre.

“Así, se sentían en la soledad de su confinamiento en el extremo del mundo, cuando desde los días de La Condamine y Jorge Juan habían comprendido que estaban en el centro, aunque sin sacar ningún provecho.”[2]

Demetrio Ramos Pérez.

“Pero estos hombre de pocos seso –y se refería a los Francos- toman a un hombre de la ciénaga, sin ningún vínculo de parentesco  y relación con el Mesías, que ignora y es incapaz de hilvanar dos palabras, y lo convierten en su califa (pontífice), vicario entre ellos del Mesías, cuando no merecería para nada tal dignidad.”

Federico II Hohenstaufen, Sacro Emperador Romano Germánico.

Escolios corrosivos:

–          Con el silencio nos conservamos en potencia.

–          A Guayaquil le hace falta tierra, a Quito le hace falta mar y a Cuenca le hace falta Quito y Guayaquil.

–          No somos ni norte, ni sur. Somos centro.

–          Debemos revivir la unidad superior que no divide. Hemos de serlo todo, árbitros de los destinos de  toda la América. La división vino por la guerra, la unidad hemos de reintegrarla por la guerra también.

–          Asincrónicamente somos nada.

–          Siempre aparece el temor insalvable de lo ficticio.

–          La complejización de las sociedades y de la “humanidad” en sí, es parte del proceso revolucionario.

–          La atomización que conlleva la complejización finalmente lleva a la disolución ya sea dentro del caos o el totalitarismo.

–          El proceso revolucionario es a la vez asimétrico e inorgánico, por tal el caos se presentará en las sociedades donde quedan restos de la persona humana, es decir en las sociedades de raigambre cristiana no protestante; mientras que el totalitarismo se impondrá donde el individualismo ha calado más profusa y profundamente: sociedades de origen protestante. Curiosamente la dinámica sur-norte se reafirma desde esta perspectiva. Y la Hispanoamérica se presenta como un péndulo dividido y que tendrá que dividir. Dado que en estos países vivimos un “mix” de las dos formas de disolución: el caos y el totalitarismo.

–          No hay que luchar contra el Sistema, hay que crear otro Sistema.

–          El azul es el color de la amnesia.

–          Con azul, esponjas y vello púbico el mundo moderno quiere taparlo todo.

–          Violencia ritual: Violencia necesaria: Violencia paternal.

–          A veces parece que somos hombres de anteayer y de pasado mañana. Modernidad a un lado.

–          Sólo un príncipe puede ser anarquista.

–          Al fin de cuentas somos hombres de nuestros tiempos. Y es gratis.

–          Yo soy la Voluntad de Dios.

Sino entendiste nada de lo escrito arriba, no te preocupes, eres una quimera.

Por Francisco Núñez Proaño.

Y lo mejor para el final. El mar y la tierra han de serlo todo. El mapa del futuro, nuestro Mare Nostrum:

El mapa del futuro.


[1] Archivo Histórico Nacional de Madrid, Consejos, 21679. Arenga que pronunció el marqués de Selva Alegre antes de instalarse la nueva Junta de Quito.

[2] Entre el Plata y Bogotá. Cuatro claves de la emancipación ecuatoriana. 



Francisco sin tierra. -1-

Francisco sin tierra. -1-

El barón Robert Friederich Nickolaus von Ungern-Sternberg. En ruso: Роман Фёдорович Унгерн фон Штернберг

 “La de Quito que por la ilustración y nobleza de que se jacta, parecía la menos dispuesta á corromperse, fue de las que más se adelantaron á abrazar la quimera, y á echar sobre si un borrón, que tanto la degrada y obscurece. Los Nobles engañados por sus pretendidos sabios, y ellos mismos ignorantes de quanto se requiere, para que una revolución pueda llamarse felis, no hecharon de ver el miserable estado de su Población, su falta de industria y comercio, sus ningunas relaciones exteriores y finalmente no conocieron, que su extremada pobreza los hacía incapaces de aspirar á tan grandes proyectos.”

(Parece escrito ayer)

José Fernando de Abascal y Sousa, Virrey del Perú[1]

“Los Vikingos de Tiahuanacu son llamados atumanura, por los pueblos de color de la región; pareciera significar blanco y también gigante, derivado del norrés yötun. Gigantes blancos. Y aunque los vikingos adoraban el Sol, la partícula ati (Luna) bien podría referirse a un tiempo muy anterior de los Gigantes de la Luna que, al destruirse el Antiguo Sol, se sumergen en las montañas, o en la tierra interior, algunos de los cuales sobreviven y buscan refugio en las cordilleras de Ecuador.”

M.S.

“No impondré mi monarquía sobre ninguna nación. Cada uno es libre de aceptarla, y si alguno de ellos la rechaza, nunca utilizaré la guerra para imponerme.”

Ciro el Grande

Dedicaré esta sección “Francisco sin tierra” a declarar mi palabra por medio de escolios, este en particular unos cuantos escolios corrosivos en torno a los innobles tiempos actuales, en honor y homenaje a don Nicolás Gómez Dávila[2], el aristócrata de la sangre y la palabra:

–          La inercia es la Ley de nuestros tiempos.

–          No existe, no puede existir la Aristocracia[3] sin Nobleza, ni Nobleza sin Monarquía, ni Monarquía sin Monarca, ni Monarca sin Imperio.

–          Enfeudar a una persona para con uno es una virtud.

–          Vive peligrosamente y gózalo.

–          Si todos somos iguales: ¿Por qué todos me ven diferente?

–          ¿De qué pesa la sangre sino se la retribuye?

–          ¿De qué sirve la cuna sino se tiene méritos propios?

–          La Nobleza es sinónimo de Libertad.

–          Parafraseando a un coloso de los Andes puedo decir que puesto que tenemos la dicha de ser libres, debemos serlo lógica y abiertamente, seámoslo en nuestra vida privada y en nuestra existencia pública, y confirmemos la verdad de nuestros sentimientos y de nuestras palabras con el testimonio público de nuestras obras.

–          Quito, de reino industrial pasó a república bananera.

–          El Constitucionalismo, en cuanto institucionalización del Poder por medio de una Constitución Escrita; o el mismo Derecho Administrativo, como un proyecto de balance entre las prerrogativas de la Administración y las garantías constitucionales del “ciudadano”, están diseñadas para gobiernos administrados por funcionarios propensos al vicio, la corrupción, y a la acumulación del poder en beneficio suyo y no del Interés Publico. Con un Emperador al mando, no hace falta ni lo uno, ni lo  otro. Él lo puede todo.

–          Aquí estamos Nos y la tierra se estremece bajo nuestros pies ¡Somos felices!

Sino entendiste nada de lo escrito arriba, no te preocupes, eres una quimera.

Por Francisco Núñez Proaño


[1] Extraído de “Memoria del Virrey Abascal”, Los alborotos de Quito, Tomo II, Sevilla, 1944.

[2] Nicolás Gómez Dávila, el aristócrata de la sangre y la palabra: fue un escritor y filósofo colombiano. Ha sido uno de los críticos más radicales de la modernidad. Alcanzó reconocimiento internacional sólo unos años antes de su fallecimiento, gracias a las traducciones alemanas de algunas de sus obras.

[3] Aristócratas en singular,  flotando  cautivos en el tiempo y en el espacio si pueden existir, y existen de hecho, divididos sin Su Unidad, Centro y Causa primordial.